Mañueco, el presidente que necesita Castilla y León
Francisco Marhuenda.- Una de las consecuencias de la Guerra en Irán ha sido que se haya prestado poca atención a las elecciones en Castilla y León. Es una lástima, porque son relevantes tanto para la comunidad autónoma como para consolidar el ciclo de contundentes derrotas que está sufriendo el sanchismo en las elecciones autonómicas. Alfonso Fernández Mañueco representa muy bien el carácter castellano-leones de seriedad, honradez y eficacia. A Sánchez le convenía que la convocatoria se viera eclipsada por cualquier acontecimiento, porque el panorama es bastante malo, afortunadamente, para su candidato que no lo conoce nadie. Por supuesto, le interesa mucho más seguir con el disparatado y manipulado lema del «no a la guerra» y, sobre todo, que Vox tenga un buen resultado.
La victoria del centro derecha será tan contundente como la estrepitosa derrota de la izquierda radical que representan el PSOE y Sumar. Un gobierno con el desconocido alcalde de Soria como presidente sería catastrófico. Esta comunidad se convertiría en una marioneta de La Moncloa al servicio de los caprichos del independentismo catalán. Hace muchos años que conozco a Mañueco. En los diferentes cargos que ha ocupado ha tenido una gestión extraordinariamente eficaz.
No se puede decir lo mismo de políticos socialistas como Puente, que ha demostrado su nivel de incompetencia al frente del ministerio, y López, que tras sus fracasos es un ministro con fecha de caducidad destinado a una humillante derrota frente a Ayuso. Hay que reconocer que las decisiones de Sánchez tienen un punto de crueldad política llevando al desastre a personas de su confianza como Pilar Alegría, María Jesús Montero y López. Es cierto que les asegura un sueldo al frente de sus respectivos grupos autonómicos, pero los sitúa en la marginalidad. Los comentarios de los voceros del movimiento sanchista hablando de los problemas que tendrá Feijóo en Aragón, Extremadura o Castilla y León son realmente hilarantes.
Al PP y Vox solo les queda alcanzar acuerdos a partir del lunes y hacerlo sin ningún tipo de complejo. A diferencia de lo que sucede con los inútiles candidatos del PSOE, no hay más que ver los que ha presentado en estas tres elecciones, los del PP son personas honradas, eficaces y preparadas como Mañueco. Los cantamañanas están en el sanchismo.











