El PNV utiliza una reforma de la Constitución inocua para promover un referéndum de independencia
El PNV quiere aprovechar la reforma de la Constitución para que Formentera tenga un senador, una reforma que impulsa el Parlament, como vehículo para plantear una revisión mucho más amplia del modelo territorial del Estado y del encaje constitucional del País Vasco. Entre las propuestas de modificación que plantea el PNV se encuentra la limitación de la inviolabilidad del Rey y la supresión del artículo 155 de la Constitución por el que el Gobierno tomo el control de la Generalitat de Catalunya tras la declaración de independencia. También incorpora el «derecho a decidir» del pueblo vasco.
El PP también ha presentado una enmienda para corregir el texto que llegó desde Baleares donde figura Eivissa como topónimo oficial de la isla. El PP no quiere que en la Constitución figure Eivissa, sino Ibiza, y de paso suprime los artículos en los nombres de las islas de El Hierro y la Gomera. El PP argumenta que se trata de una enmienda técnica, pero el PSIB critica que presente enmiendas tras haberse abstenido con el argumento de que otros partidos podrían presentar enmiendas.
Las propuestas más políticas son las del PNV y Unión del Pueblo Navarra, el partido de la derecha hegemónica en Navarra, que quiere eliminar la posibilidad de que Navarra y el País Vasco decidan unirse en una comunidad autónoma si un referéndum lo decide. Vox ha presentado enmiendas para eliminar todo el articulado y dejar a Formentera sin senador.
Otras modificaciones que plantea el PNV van en la línea de un reconocimiento de las «naciones» del Estado y propone modificar el artículo 2 para que la Constitución reconozca el derecho a la autonomía de las «naciones, nacionalidades y regiones» que integran el Estado, introduciendo el concepto de naciones dentro del marco constitucional. Suprime las referencias a la «indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles».
Limita el papel de las Fuerzas Armadas y plantea reformar el artículo 8 para eliminar su función de garantizar la integridad territorial y el orden constitucional, dejando su misión centrada en la defensa de la soberanía y la independencia del país. También defiende reducir la inviolabilidad del Rey y modificar el artículo 56 para que la inviolabilidad del monarca solo se aplique a los actos realizados en el ejercicio de sus funciones institucionales, excluyendo los actos privados.
La formación nacionalista propone suprimir el artículo que permite al Estado intervenir una comunidad autónoma, como ya hizo con Catalunya, al considerar que ya existen mecanismos suficientes en el ordenamiento constitucional. A través de un cambio en el artículo 117, plantea avanzar hacia una mayor descentralización judicial acorde con el modelo autonómico y propone dar mayor capacidad legislativa y ejecutiva a las comunidades autónomas
Las enmiendas también incluyen varias disposiciones adicionales dirigidas a reforzar el autogobierno vasco como crear una cláusula de salvaguarda de las competencias forales, establecer una Junta Arbitral entre el Estado y Euskadi para resolver conflictos competenciales, crear una sala específica del Tribunal Constitucional para asuntos forales y reconocer explícitamente el derecho a decidir del pueblo vasco, pactado con el Estado.
El PSIB ha enviado un comunicado en el que critica la postura del PP sobre este asunto y el hecho de que se abstuviera con el argumento del miedo a las enmiendas y, cuando llega el momento, «hace exactamente aquello que decía temer: presentar enmiendas». Para el PSIB, esta contradicción no solo «desmonta» su relato, sino que introduce «ruido y desconfianza» en un procedimiento que debería estar blindado para culminar con éxito una reforma constitucional.












