Donald Trump va a por Pedro Sánchez
Erik Encinas.- Los delirios de grandeza de Pedro Sánchez, con los consejos de los asesores del líder del Ejecutivo español para desviar la atención de los verdaderos problemas de España, han llevado al socialismo español hacia la postura más antitrumpista de la Unión Europea. Y para promover ese antitrumpismo no dudan en utilizar todos los medios posibles, llegando incluso a censurar a quien ose explicar algo de Trump que moleste al Gobierno social-comunista de Sánchez; sin embargo, lo que no esperaban es que Trump se tomara en serio estos ataques.
La ofensiva diplomática de Trump no se ha hecho esperar y se avecinan sanciones decisivas, porque ahora mismo encima de la mesa en la Casa Blanca existe la idea de planificar un embargo comercial, que sin duda agravaría la crisis económica en España.
Por otra parte, Trump también ha pedido a sus diplomáticos en Madrid una lista de multinacionales españolas en Estados Unidos con directivos impuestos por Sánchez. Además, Washington ha hecho una petición a compañías estadounidenses para que reconsideren sus inversiones en España. Recordemos que unos de los magnates norteamericanos más importantes del mundo, Elon Musk, llamó «traidor del pueblo español» a Pedro Sánchez.
Es importante señalar que las relaciones entre Estados Unidos y España han sido tradicionalmente fructíferas para ambos países, logrando grandes objetivos conjuntos; no obstante, desde que Sánchez llegó al poder en 2018, la diplomacia entre las dos naciones ha ido de mal en peor, y eso es un hecho incuestionable. Y esto se debe a varios motivos de peso, sobre todo, Sánchez y su gobierno han tomado decisiones que se alejan de los postulados de Estados Unidos y se acercan más a la China comunista, la dictadura iraní de los ayatolás o la tiranía chavista de Venezuela, eso sin contar las innumerables políticas wokistas y bolcheviques que está llevando a término el socialismo en España.Suscripción a newsletter
De lo que no cabe duda, es que España gracias a Pedro Sánchez está consiguiendo grandes enemigos internacionales, como Donald Trump, y esa factura no la pagará él, porque mientras sigue en Moncloa parece que todo le da igual, pero los españoles ya sí que la están pagando y en el futuro la seguirán pagando por ineptitud, corrupción, radicalismo y malas gestiones. En pocas y firmes palabras, esta deriva lleva a España por muy mal camino.










