La derecha no puede permitirse el bloqueo
Miguel Ángel Villaverde.- En política, tan importante como tener razón es saber para qué se quiere el poder. Y ese es precisamente el dilema que plantea la estrategia reciente de Vox. El partido de Santiago Abascal insiste en presentarse como la voz más firme de la derecha española, pero cuando llega el momento decisivo —formar gobiernos— su actitud a menudo oscila entre la exigencia máxima y el bloqueo.
Desde una perspectiva conservadora, esa estrategia es difícil de entender. Porque la política no consiste únicamente en defender principios; también consiste en gobernar. Y gobernar exige acuerdos, prioridades y, sí, también renuncias parciales.
La derecha española lleva años denunciando el rumbo político del gobierno de Pedro Sánchez: su política territorial, sus pactos parlamentarios o su agenda legislativa. Pero si ese diagnóstico es tan grave como se afirma, entonces la conclusión lógica debería ser clara: construir mayorías alternativas. No impedirlas.
Cuando Vox bloquea investiduras o eleva el listón de las negociaciones hasta hacerlo prácticamente inasumible para el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, el resultado no es una victoria ideológica. El resultado es que la derecha se debilita a sí misma.
Hay una diferencia importante entre negociar con firmeza y convertir la política en un pulso permanente. La primera actitud busca influir en el gobierno; la segunda corre el riesgo de impedir que exista. Y en un sistema parlamentario, la ausencia de acuerdos suele beneficiar precisamente a quien ya está en el poder.
Además, existe un riesgo estratégico para el propio Vox. Un partido que aspira a ser decisivo no puede comportarse como si estuviera permanentemente en la oposición testimonial. Cuanto más peso tiene en las instituciones, más responsabilidad se le exige. Y los votantes conservadores, en general, valoran tanto la eficacia como la pureza ideológica.
La historia reciente de la derecha europea ofrece una lección clara: los partidos que aspiran a consolidarse deben demostrar que saben gobernar, no solo protestar. La política del “todo o nada” puede servir para movilizar a una base militante, pero rara vez construye mayorías duraderas.
Por eso, desde la propia derecha debería abrirse un debate incómodo pero necesario. Si el objetivo es cambiar el rumbo político del país, el bloqueo no es una estrategia: es un lujo que la derecha española difícilmente puede permitirse.
Porque, al final, en política no gana quien grita más fuerte, sino quien consigue gobernar.












A todos los españoles medianamente inteligentes nos gustaría que un partido realmente de derechas y soberanista nos alejase del precipicio suicida claramente marcado de la UE y sus agendas verdes. Si los alemanes o franceses quieren tirarse, que lo hagan, pero nosotros no tenemos porqué. Necesitamos prescindir de ese mercado oscurantista donde lo único que importa es darle a los grandes fondos de inversión lo que buscan: Control sobre la población y privatización de los bienes naturales vitales como el agua y las tierras de usos comunes en cada región, utilizadas para el pastoreo. Todo esto que parece de pero… Leer más »
En varias ocasiones he comentado mis dudas de que Feijoo tenga coraje para cumplir lo que dice sino que mas bien le preocupa el resultado electoral por encima de los problemas reales Segun un acreditado diario digital varios de los ocupas del aeropuerto de Barajas se han trasladado al hospital La Paz en Madrid instalandose en la sala de espera de urgencias sin que de momento nadie haga nada el mismo digital dice que algunos de esos ocupas tiene trastornos mentales lo recurrente en estos casos Ahora bien esos ocupas segun ese diario se jactan de que el Ayuntamiento de… Leer más »
Pensar que el PP es de “derechas” es un tanto ingenuo, y mas con el ceporro del gallego a la cabeza, ya vimos como este partido abrazo con entusiasmo la distopica AG2030 y el deseo de Feijoo de multar a los no VCNDs entre otros aspectos.
Nota del administrador: Ya que parece usted tenerlo tan claro, ¿puede explicarnos qué es ser de derecha? No se admiten respuestas torrentianas como las que suele.
Los de izquierda son lo peor de lo peor, comunistas puros, ateos y libertinos; los de derecha se salvan en algún aspecto, aunque, desgraciadamente, en muchos proyectos van a una. Ahora anuncian lo que ya sabíamos, que van a subir los precios, incluyendo el coste de los agricultores, y de la cesta de la compra. “Qué casualidad”, que todas las “desgracias y calamidades” favorecen los planes de los que nos gobiernan. Se deben de estar riendo a carcajadas. Llegados a este punto, no veo qué se puede hacer ya que en cualquier momento montan una guerra, etc.; lo único que… Leer más »