Las ridiculeces de una feminista maradoniana para justificar la pedofilia y el abuso de menores

El caso que trascendió fue el de Mavys Álvarez, una adolescente cubana de 16 años con quien tuvo una extensa relación, cuando Maradona tenía 40 años.
Marcelo Duclos.- Diego Armando Maradona no se adapta a lo que muchos de sus partidarios reivindican. Con la politización futbolística en su máximo punto, con la discusión que se generó luego de la visita de Lionel Messi y su equipo a la Casa Blanca, los «maradonianos» salieron a reivindicar a un ídolo imaginario. Como no pueden separar, como se dice, «la obra del artista», buscan explicaciones delirantes para tratar de adaptar al excampeón del mundo fallecido al ideal en su cabeza. Sin embargo, el extravío es tan grande que no pueden evitar el ridículo.
Curiosamente, entre las acusaciones que recibe Messi por parte de la izquierda y el kirchnerismo (con su inefable rama feminista) está la de haberse prestado a un encuentro «por dinero y negocios», además de visitar a un presidente acusado de pedófilo. A pesar de no haberse corroborado nada hasta la fecha, todo el antitrumpismo internacional asegura que el mandatario estadounidense habría visitado la isla de Jeffrey Epstein. Aunque lógicamente es necesario llegar al fondo y a la verdad en ese asunto, es evidente que los repetidores de los rumores carecen de cualquier prueba al respecto.
La paradoja de todo esto es que Messi, quien hasta podría llegar a simpatizar con Trump, no tuvo ningún acercamiento político por razones económicas. Sin embargo, el castrochavismo de Maradona fue siempre rentado y de la peor manera. Lo más «light» de todo ese vínculo con el poder del «10» fueron los lingotes de oro con que les pagaba el régimen venezolano, cuando oficiaba como intermediario con empresas, a las que también les facturaba millones de euros. Aunque los nostálgicos de Chávez y Maduro se emocionen con las fotos y videos de los dictadores con Maradona, cada visita a Venezuela del exjugador significó el cobro millonario en metal y billetes.Boletín diario
Sin embargo, lo más turbio puede haber sido lo que le facilitaba Fidel Castro en sus estadías en Cuba. No es ningún secreto —y hay decenas de evidencias— que Maradona tuvo relaciones con varias menores de edad, en las dependencias prestadas por la dictadura. Incluso, fotos impúdicas del exjugador con varias chicas que podrían no tener más de 13 o 14 años, con ropa interior.
El caso que trascendió fue el de Mavys Álvarez, una adolescente cubana de 16 años con quien tuvo una extensa relación, cuando Maradona tenía 40 años. A esta joven él la incitó a caer en las adicciones. Como ella misma comentó en varias entrevistas, entró al mundo de la cocaína por la insistencia y manipulación del excampeón del mundo de México 1986.
En resumidas cuentas, las cosas que le achacan los izquierdistas, por acción personal o por asociación —sin pruebas— a Messi, están más que corroboradas en el currículum personal de Diego Armando Maradona, pero con «el Diego», parece que todo vale o todo se justifica como se puede…
En el marco de un streaming «progre-maradoniano», la actriz Malena Sánchez, cuyo flequillo anticipa sus posiciones doctrinarias y filosóficas precarias, dijo que no sentía contradicciones a la hora de defender al ídolo-ideal de Maradona. En su opinión, «cualquiera de nosotros» podría haber hecho lo que hizo el exjugador, de haber estado en su lugar. Para ella, sus acciones se encuadran dentro de «una época» o que se lo trató «como a un dios». «Tuvo que responder a ser ídolo y a la grupalidad varonil», consideró.
Lo más insólito de su argumento fue el de las relaciones sexuales de Maradona con menores. Sánchez dijo que lo habrá hecho porque sus amigos le decían: «cogételas vos que podés», pero consideró que el astro lo habrá hecho «sin ganas». Tan burdo es todo, que no hace falta acompañar esto con ninguna reflexión. Estaría de más.











