España, en el espejo de México (Video comentario de Joaquín Abad)
España está a un paso de repetir el trágico camino que México recorrió en las últimas dos décadas, y la zona sur de Andalucía —especialmente el Campo de Gibraltar, Cádiz, Barbate, La Línea y el Guadalquivir— ya muestra los síntomas inequívocos de una enfermedad que, si no se ataja con urgencia y firmeza, convertirá al país en un narcoestado europeo.
Andalucía: la nueva base europea del crimen organizado
La pregunta evidente es: ¿por qué aquí? La respuesta es inquietante. Andalucía ofrece todo lo que necesita una organización criminal moderna:
1 Frontera directa con Marruecos, principal productor mundial de hachís y puerta de entrada de armas procedentes del Sahel.
2 Infraestructura criminal consolidada, con 120 grupos de más de 60 nacionalidades sólo en la provincia de Málaga.
3 Baja presión policial especializada, tras la desaparición del OCON-Sur y la insuficiencia crónica de los GRECO.
4 Territorio ideal para cultivos ilícitos, desde las montañas de Granada hasta los valles interiores.
5 Un mercado inmobiliario muy rentable para blanquear capitales, especialmente en zonas turísticas.
A todo ello se suma la presencia de grupos especialmente violentos: sicarios colombianos con experiencia en guerra irregular; comandos albanokosovares formados en tácticas guerrilleras; mafias serbias curtidas en los Balcanes; o la Mocro Mafia, que ya ha puesto contra las cuerdas al propio Estado neerlandés. Mientras tanto, España parece mirar hacia otro lado.
La desactivación del OCON-Sur: una decisión que estamos pagando caro
El desmantelamiento del OCON-Sur —la única unidad capaz, junto a los insuficientes GRECO, de plantar cara directamente a estas mafias— fue un punto de inflexión. El Ministerio del Interior aseguró que sus 150 agentes serían «reubicados» en unidades de Policía Judicial.
Una explicación que, lejos de tranquilizar, revela exactamente lo contrario: un equipo especializado no se sustituye dispersando a sus integrantes en unidades sin los mismos medios, formación ni acceso operativo.
La diferencia entre una unidad provincial de Policía Judicial y un OCON o GRECO es abismal:
1 Vigilancias y seguimientos 24/7, con explotación inmediata de la información.
2 Alta motivación e incentivos, reflejada en la elevada demanda para entrar en estas unidades.
3 Tecnología avanzada propia: drones, visores nocturnos, balizas… sin depender de unidades centrales.
4 Fondos reservados para fuentes humanas (HUMINT), pisos franco y vehículos no fichados.
5 Equipos tácticos empotrados, como GAR o GOES, esenciales para entradas de alto riesgo.
6 Acceso total a bases policiales y extrapoliciales, comparable al de la Agencia Tributaria.
Sin estas capacidades, la lucha contra organizaciones criminales profesionales —muchas compuestas por exmilitares o especialistas— sencillamente no es posible. El resultado político de aquella decisión es evidente: las mafias han ganado terreno.
¿Por qué? Pregunten en Rabat
No se puede comprender la pasividad española sin mirar hacia Marruecos. El Reino alauí controla férreamente el cultivo de hachís en el Rif, una región históricamente inestable y empobrecida. El último estallido social importante, en Alhucemas en 2017, dejó decenas de condenas de entre 10 y 20 años de prisión.
Permitir el tránsito de droga hacia Europa reduce tensiones internas y sostiene una economía sumergida que el Majzén administra con precisión quirúrgica.
La influencia marroquí en la política española no es una teoría conspirativa: es un hecho. Los narcos que mataron a dos guardias civiles en Barbate se refugiaron en Marruecos. No hubo extradición formal ni proceso diplomático. Se entregaron cuando la policía marroquí se lo ordenó. Ese es el nivel de control que ejerce Rabat sobre este negocio.












