Una segunda mujer denuncia al exportavoz de Sumar Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual: “Si gritas será peor”
Una actriz cuya identidad se desconoce ha denunciado al exportavoz de Sumar Íñigo Errejón por presuntas agresiones sexuales —incluyendo una supuesta violación con penetración—, tal y como consta en la querella interpuesta por el letrado Alfredo Arrién. La intérprete ha solicitado intervenir en el procedimiento como testigo protegida dado el “riesgo real, concreto y grave para su derecho a la fundamental a la intimidad” que supondría la revelación de su identidad.
La querella, que guarda algunas similitudes con la que presentó en su día Elisa Mouliaá, relata unos hechos que sucedieron tras el verano de 2021; es decir, prácticamente de forma simultánea. Aquel año, la actriz y el entonces diputado comenzaron a conversar por Instagram y —tal y como sucedió con Mouliaá—, Errejón pidió trasladar las conversaciones a Telegram para mayor privacidad y seguridad, según la querella.
Ambos se vieron en persona por primera vez en septiembre de 2021, en el domicilio del político, donde tuvo lugar un primer “acercamiento de carácter íntimo” limitado a unos “besos”, de acuerdo con la denuncia. A partir de entonces, ambos mantuvieron encuentros “esporádicos”, si bien Errejón habría comenzado a “manifestar conductas de carácter controlador y celoso”. De acuerdo con el escrito, el entonces diputado insistía en conocer las “amistades, salidas y relaciones sociales de la denunciante, generando situaciones de tensión y reproche”.
Sin embargo, poco después la denunciante supo que Errejón “mantenía simultáneamente una relación sentimental estable con otra mujer”. “Al ser confrontado, minimizó dicha situación y manifestó que la relación estaba prácticamente finalizada”. Pero la denunciante se los habría encontrado posteriormente en un “establecimiento público”, de forma fortuita, lo que habría evidenciado “la persistencia del engaño”.
“El señor Errejón en todo momento controlaba lo que hacía mi representada, en concreto, le pedía su ubicación en tiempo real, le controlaba su forma de vestir e incluso cómo llevaba las uñas pintadas”, contextualiza la querella interpuesta por Alfredo Arrién, antes de entrar al relato de las agresiones sexuales que presuntamente ocurrieron el 16 de octubre de 2021.
Aquel día, la actriz se encontraba en la boda de una amiga suya en La Moraleja y recibió un mensaje de Errejón, que a su vez estaba en una fiesta en Móstoles. El exdiputado pidió un taxi para que ella acudiese al “local” en el que él estaba. Una vez allí, Errejón y la intérprete acudieron juntos al baño y el exportavoz de Sumar “insistió en que la denunciante le practicara una felación”, según recoge el escrito.
El contexto en el que ella accedió estaba marcado por la “presión” y el “consumo de alcohol y cocaína, sustancia que ambos inhalaron”. “La actitud del denunciado, caracterizada por comportamientos que podían interpretarse como controladores, celosos o posesivos, llevó a la compareciente a entender que se trataba de un rol sexual”, asegura el escrito presentado ante los juzgados de Madrid.
De acuerdo con el mismo, Errejón y la actriz se marcharon del local tras aquel encuentro sexual en el baño. Ambos fueron en dirección a casa del diputado “en el vehículo de un amigo”. En el coche, según la querella, “el denunciado comenzó a introducirle los dedos en la vagina sin su consentimiento” a la actriz, que “manifestó de forma expresa su negativa, diciendo que no quería y tratando de apartarse físicamente, produciéndose un forcejeo”. Pese a ello, asegura la denuncia, Errejón “persistió en su conducta, intentando penetrarla pese a la oposición activa de la denunciante”.
Fue entonces cuando el exportavoz parlamentario se aproximó supuestamente al oído de la denunciante y le susurró: “si gritas será peor”; y también: “si te resistes será peor”.
Según describe la querella, la actriz llegó al domicilio de Íñigo Errejón sumida en un “estado de bloqueo” que la llevó a acceder a subir al inmueble. Ya en el portal y el ascensor, Errejón habría insistido de nuevo en que ella le practicase “sexo oral”, a lo que la intérprete accedió bajo presión, tal y como afirma la denuncia.
Una vez en el interior del apartamento, el político habría manifestado “su intención de mantener relaciones sexuales con penetración vaginal”, a lo que la actriz contestó que “no deseaba mantener relaciones sin preservativo”. Pese a que Errejón contestó que “no habría penetración”, la querella asegura que ocurrió lo contrario.
En concreto, el escrito describe que “de manera sorpresiva y violenta, el denunciado la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y la penetró vaginalmente por la fuerza, sin su consentimiento y pese a que la denunciante gritó reiteradamente que cesara”. “La penetración se prolongó durante varios minutos hasta que finalmente el denunciado cesó”, añade la querella.
Tras aquel episodio, ella recriminó a Errejón su comportamiento, pero él la ignoró —según el escrito—, de modo que la actriz se marchó del domicilio. Se vieron una vez más, de nuevo en la casa del exdiputado, a la que ella acudió “tras su insistencia”.
“Al llegar al domicilio, él apaga el teléfono dejándole en el portal durante unos minutos hasta que finalmente le abrió, manteniendo nuevamente relaciones sexuales en las que ella se sentía con un profundo malestar y sometida a control por parte del señor Errejón”. Así lo apunta la denuncia, y añade que la relación entre Errejón y la actriz terminó, “si bien el denunciado llegó a manifestar que finalizaría ‘cuando él quisiera y no cuando ella quisiera’, manteniendo contacto en redes sociales hasta el 6 de enero de 2022”. Fecha en la que ella “sufrió un ataque de pánico en su domicilio, iniciando un tratamiento psicológico y psiquiátrico”.











