Israel, Occidente y España
Al examinar la cuestión de Oriente Próximo deben tenerse en cuenta:
a) El carácter de Israel como enclave democrático y de cultura occidental, extraordinariamente inventivo productivo.
b) El permanente designio de los palestinos y estados árabes de destruir el estado de Israel, significando también el exterminio de sus habitantes judíos.
c) Que pese a su extraordinaria destreza organizativa, técnica e inventiva, Israel habría caído con toda probabildad sin el apoyo exterior de Usa y menor de Europa.
d) Que la permanente amenaza y acoso del entorno lleva a sectores israelíes a tomar actitudes extremas simétricas a su riesgo existencial.
e) Que en la medida en que esas actitudes y la destrucción de los estados vecinos provengan de políticos como Netanyahu, han tenido sobre Europa los efectos no deseados ni previstos de la expansión europea del islam y de una intensa agitación antiisraelí, que han debilitado a su vez a Israel.
f) Que Israel, por tanto ha vivido y vive en permanente riesgo existencial. El problema es que unas actitudes y acciones mal medidas transformen el peligro en amenaza directa o inminente. Con efectos directos, morales y políticos sobre Europa y Usa.
g) Con respecto a España tenemos con Israel un fondo de solidaridad como países occidentales y con cierta base democrática. Políticamente, Israel no es país amigo ni tampoco enemigo, y con él es posible una convivencia mutuamente beneficiosa. El islam, en cambio, es enemigo inevitable de España, y cada vez más evidente.
h) Hay otro elemento que exige un análisis diferente, que aquí dejo aparte: la influencia del mito judío en las evoluciones políticas europeas del siglo XX y actual.











