Fabricio Mancebo, el estratega detrás de las decisiones clave en algunas de las marcas más influyentes
En un contexto empresarial dominado por la urgencia, la sobrecomunicación y las soluciones tácticas de corto recorrido, hay perfiles que operan en otra capa. Profesionales que entran para hacer marca de verdad, para pensarla como un sistema coherente capaz de sostener decisiones, crecimiento y reputación a largo plazo.
Fabricio Mancebo es uno de los elegidos en el país.
Con más de 20 años de trayectoria en estrategia, branding y activaciones creativas, Mancebo ha construido un perfil muy singular dentro del panorama español, estratega de marca independiente, con una mirada transversal que conecta negocio, cultura, diseño, tecnología, personas y experiencias. Su trabajo no parte de campañas ni de tendencias pasajeras, sino de una pregunta más incómoda y esencial: ¿Qué tipo de marca tiene sentido construir para que todo lo demás funcione?
De socio y fundador de agencia a estratega independiente de éxito
Antes de su etapa actual, Mancebo fue socio y director de BFP, una de las agencias de Branding más reconocidas en España y la más puntera del arco mediterráneo, liderando durante años proyectos para marcas nacionales e internacionales y colaborando con compañías como Bentley / Rolls Royce, Warner, Levi’s, Grupo Ribera, Grupo ASV, Maison Parfum o, más tarde y de forma independiente, con Ecolife (Desigual, El Ganso, Diesel, Hugo Boss), la isla de ultra lujo Sindalah Island en Arabia Saudi (junto a Casanova Agency), importantes Grupos Gastronómicos y las Destilerías Premium Salas, entre otros.
Aquella etapa de consultora pionera le permitió trabajar desde dentro la complejidad real de las empresas, crecimiento, gestión de equipos, innovación, tecnología, toma de decisiones estratégicas y presión por resultados. Ese recorrido como alto directivo y consultor sentó las bases de su enfoque actual. Hoy trabaja en solitario, de forma directa con CEOs, fundadores y comités de dirección, acompañando procesos a largo plazo donde la marca deja de ser un departamento para convertirse en infraestructura estratégica.
La marca como sistema
Lejos del branding simplemente estético, Mancebo defiende una concepción estructural de la marca. Propósito, posicionamiento, arquitectura, relato, identidad, experiencia, máxima conexión de todo y decisiones de negocio deben formar parte de un mismo sistema coherente. Cuando eso no ocurre, el crecimiento se vuelve frágil por muy bonito que esté todo.
Ese enfoque le ha llevado a colaborar con empresas de sectores muy diversos, moda, gastronomía, turismo de lujo, salud, educación, tecnología o lifestyle, que comparten una misma inquietud, crecer sin perder sentido y evolucionar con criterio. “Las marcas no fallan por falta de visibilidad, fallan por falta de coherencia y consistencia”, resume.
Menos fuegos artificiales y más estructura
Además de su labor como consultor y estratega, Mancebo es autor del libro The Revolution of Brands y trabaja actualmente en su próximo ensayo, El Arte de Ser Deseado, Los 14 Mandamientos de las Marcas de Lujo, centrado en la construcción de valor, la percepción y el lujo entendido como sistema, no como exceso.
Desde tierras alicantinas, pero con proyectos de alcance nacional e internacional, su posicionamiento es deliberadamente poco estridente. No busca notoriedad constante, sino impacto estructural. Quizá por eso, cuando una empresa entra en una fase crítica —crecimiento, reposicionamiento, cambio cultural o redefinición estratégica— su nombre aparece con frecuencia en la misma frase: “necesitamos orden y coherencia”.
Un tipo de trabajo quizás menos visible, pero cada vez más necesario y buscado y, sobre todo, imposible de improvisar.











