Feijóo y Abascal: dos tontos con gorra
Xavi Altamirano.- En el barrio se utilizaba un dicho: «no le pongas una gorra a un tonto». Se empleaba cuando se le otorgaba a alguien un poder, por pequeño que fuese, y, por falta de capacidad, solo se dedicaba a darse importancia sin solucionar nada.
Recuerdo a «Jesusillo», un chaval con pocas luces desde siempre —hoy, mucho más respetuosos, gracias a Dios, diríamos que con problemas de salud mental—. Cuando en el popular barrio malagueño de Huelin se construyó un mercado provisional mientras se acometían las obras del que hoy existe, de forma muy exitosa, había un señor que actuaba como responsable de ese mercado. Se le ocurrió encargarle a «Jesusillo» que indicase a los de las furgonetas dónde tenían que esperar cola para descargar las mercancías a primera hora. No tardó en ponerse una gorra y pegar voces desde lejos a todos, con una vara en la mano, sin el más mínimo criterio. Eso, exactamente, es «ponerle la gorra al tonto».
Nosotros hemos actuado como el encargado del mercado, pues Feijóo y Abascal son dos tontos con gorra, muy parecidos a Jesusillo.
Ya advertí en un artículo, en 2025, que esto iba a llegar y con esta torpeza.
La izquierda, mucho más hábil, cuando le dicen que ha pactado con Bildu, te contesta desairada que es un partido democrático y que hay que respetar a sus votantes; y los bobos políticos de esta derechona torpe se lo tragan hasta la semana siguiente, cuando se lo vuelven a reprochar, recibiendo la misma contestación y, a callar.
Desde que aparece Vox, la izquierda denomina extrema derecha a este partido —que todavía no ha robado ni matado a nadie—, y los dos partidos se dedican a matarse sin pensar que les iba a explotar en la cara, como ahora les está sucediendo.
Están actuando como «Luisillo».
«Santi», que no tiene la más mínima experiencia en gestión, más que la de la tienda de ropa, nos habla desde el atril celestial del político veterano y perfecto, dejando en evidencia la falta de humildad y de capacidad para pasarse la muleta a la izquierda y llegar a los acuerdos lógicos que han dictado las urnas; así de fácil es.
Oye, Feijóo, «pisha», ¿tú cuántos escaños tienes? «Yo tengo estos». ¿Qué hacemos?
¿Por qué le teméis a eso? Si os van a despellejar de todas las formas, hagáis lo que hagáis; solo que, de esta forma estúpida en que lo estáis haciendo, además de machacaros, hacéis el ridículo.
He hablado de «Santi», pero el otro «Jesusillo», el de Feijóo, es una marioneta inexpresiva que ha entrado al trapo de la estupidez que le ha dictado el PSOE para convertir a Vox en su máximo aliado.
Dejaos de tonterías y poneos a trabajar humildemente, porque para eso os han votado; no para que deis este espectáculo estúpido de pelear para llegar a parecer «el macho que más mea».
No ganáis nada así. ¡Quitaos las gorras, tontos!











