Avalancha en el consulado español en Argel: más de 300 argelinos intentan acceder por la fuerza ante el efecto llamada de la «regularización» de Sánchez
El Consulado General de España en Argel fue escenario este miércoles, al mediodía, de un episodio de máxima tensión cuando alrededor de 300 ciudadanos argelinos trataron de acceder por la fuerza a la sede diplomática tras horas de espera y retrasos en la apertura. La situación se produce en pleno colapso administrativo después de que el Gobierno de Pedro Sánchez anunciara una próxima «regularización» masiva de inmigrantes ilegales, lo que ha disparado la demanda de certificados y trámites.
La legación, situada en el número 10 de la calle Reda Houhouh, en la capital argelina, cuenta con dos accesos y desde hace días registra colas masivas. Decenas de personas pernoctan en la vía pública para asegurar su turno. Este miércoles, la apertura de las oficinas se demoró cerca de cinco horas. Cuando finalmente se franquearon las puertas, se produjo una avalancha que puso en riesgo la integridad de quienes aguardaban en el exterior.
Según fuentes diplomáticas consultadas por The Objective, en cuestión de segundos varios presentes intentaron forzar la entrada. Los agentes españoles en el interior solicitaron apoyo a la Policía argelina, que intervino para dispersar a la multitud mediante el uso de porras. Como consecuencia de la actuación, varias personas mayores y mujeres acabaron en el suelo. Tras la disolución de la aglomeración, la atención al público pudo reanudarse.
Las colas para legalizar documentación son, según esas mismas fuentes, «ingentes» desde hace días. El propio consulado informa en su página web de que desde el 27 de noviembre las solicitudes se recogen por orden estricto de llegada, sistema que ha provocado concentraciones continuas. La futura «regularización» exige acreditar residencia anterior al 31 de diciembre y carecer de antecedentes penales, además de abrir la puerta a la reagrupación familiar, lo que ha multiplicado las peticiones de certificados de penales, actas de nacimiento, matrimonio y renovaciones de residencia.
La crisis ha trascendido el ámbito consular. A comienzos de semana, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia convocó al embajador español, Ramiro Fernández-Bachiller, para trasladar su malestar por las largas colas y por el hecho de que los solicitantes duerman junto a la entrada para no perder su turno.
Tras los incidentes, el consulado estudia recuperar el sistema de cita previa telemática, mecanismo que en el pasado sufrió bloqueos frecuentes y generó un mercado negro de compraventa de turnos. Las quejas sobre la obtención de visados no son nuevas. El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, alertó en el Congreso del elevado número de reclamaciones relativas a la falta de citas en los consulados de Argelia y Marruecos y formuló recomendaciones a Exteriores.











