Una medida en el Parlamento británico abriría la puerta al aborto hasta el nacimiento
Una cláusula incluida en el Proyecto de Ley de Crimen y Policía en el Reino Unido ha reavivado la polémica por su alcance: permitiría que dejara de ser ilegal que una mujer se provocara un aborto por cualquier motivo, incluso por selección de sexo, y en cualquier momento «hasta y durante» el nacimiento. La medida, descrita como una despenalización «bárbara», ha sido denunciada por voces provida que advierten de un avance extremo de la cultura de la muerte y de consecuencias graves tanto para la madre como para el hijo no nacido.
Según se ha informado, la cláusula —identificada como cláusula 191— fue introducida en la Cámara de los Comunes por la diputada Tonia Antoniazzi tras apenas 46 minutos de intervenciones. La crítica principal no se limita al contenido, sino también al procedimiento: se afirma que no hubo consulta previa al público, ni escrutinio en fase de comité, ni sesiones de evidencia, ni evaluación de impacto.
La baronesa Monckton ha escrito que la cláusula eliminaría «toda la vigilancia legal restante» sobre el aborto, «permitiendo que una madre abortara a su bebé, hasta término completo, por cualquier razón, incluida su sexo». En la misma línea, calificó la propuesta como «temeraria y radical», con implicaciones para «la salud mental y física de la madre» y con «consecuencias desastrosas para el niño».
Entre sus preocupaciones, Monckton señaló que, si se permite terminar con la vida del hijo no nacido «por cualquier razón y en cualquier momento», podría aumentar la prevalencia de abortos tardíos bajo coacción, especialmente por parte de parejas abusivas, al percibirse una ausencia de consecuencias legales. También sostuvo que la propuesta «reintroduciría, en la práctica, el aborto clandestino», al incentivar abortos en casa más allá del límite legal actual de 24 semanas, mediante píldoras pedidas por correo «que no están diseñadas» para su uso fuera de un contexto clínico más allá de las diez semanas.
La baronesa afirmó además que la despenalización eliminaría «las pocas protecciones legales que quedan para los no nacidos», en un país donde, según sus palabras, «uno de cada tres» ya es abortado. Y planteó una pregunta de fuerte carga moral: «¿Es esto lo que realmente queremos, como nación? ¿Que descendamos a esta oscuridad moral, sin proteger ni a la madre ni al niño?».
Ante el avance de la cláusula 191, la propia baronesa Monckton, junto con otras mujeres miembros de la Cámara de los Lores, presentó una enmienda durante la fase de comité para suprimirla del Proyecto de Ley de Crimen y Policía. En el debate de esa fase, celebrado el lunes 2 de febrero, Monckton criticó que la cláusula no haya pasado por un análisis serio y advirtió: «Las buenas leyes requieren un pensamiento cuidadoso y una consideración previa de cualquier consecuencia no intencionada».
A su juicio, la cláusula 191 no cumple ese estándar y no debería convertirse en ley. En palabras de Monckton: «La cláusula 191 no cumple estos criterios y no debería convertirse en ley. Fue añadida apresuradamente a un proyecto de ley no relacionado y trata una propuesta que no era un compromiso del manifiesto del gobierno, ni fue solicitada por el público, ni estuvo sujeta siquiera a un escrutinio rudimentario».
Monckton también subrayó la contradicción entre el límite legal vigente y lo que permitiría la despenalización, recordando que «no es accidental» que el límite sea de 24 semanas. Según dijo, esa cifra «marca aproximadamente la etapa en la que el bebé es plenamente viable si nace». Y añadió: «Esta cláusula no solo no considera siquiera a esa persona, sino que pondría en peligro a la madre».
Tras el debate, la baronesa se mostró satisfecha de haber podido dar voz a una oposición amplia dentro y fuera de la Cámara: «Me alegró poder hablar hoy en nombre de muchos peers y, creo, de la mayoría del país al oponerme a la propuesta extrema de eliminar el disuasivo legal contra que las mujeres aborten a sus bebés hasta el nacimiento». Y advirtió de las consecuencias: «Un cambio así en la ley pondría seriamente en peligro la vida de las mujeres por los riesgos de abortos tardíos autoinducidos fuera de un contexto clínico, y probablemente conduciría a un aumento del número de vidas de bebés viables que serían terminadas. También despenalizaría los abortos autoinducidos por selección de sexo». Por ello, expresó su esperanza de que en la siguiente fase los lores respalden su enmienda: «Espero sinceramente que los peers apoyen mi enmienda en la fase de informe y detengan estas propuestas para que no se conviertan en ley».
Desde Right To Life UK, su portavoz Catherine Robinson respaldó la denuncia y afirmó: «La baronesa Monckton está llamando la atención, tan necesaria, sobre la horrífica cláusula de despenalización del aborto en el Proyecto de Ley de Crimen y Policía». Robinson sostuvo que la cláusula es «increíblemente peligrosa», porque incrementa los riesgos para la salud de las mujeres y las deja «muy expuestas a la coerción y el abuso». Además, advirtió que los abortos tardíos tienen mucha más probabilidad de provocar complicaciones graves, y que, al eliminar consecuencias legales para una mujer que ponga fin a su embarazo en una etapa avanzada, se favorece que esos escenarios ocurran con mayor frecuencia.
Robinson concluyó con un llamamiento directo a la Cámara de los Lores: «Los peers deberían unirse en torno a la enmienda de la baronesa Monckton para eliminar la cláusula 191 del proyecto de ley, si de verdad tienen en el corazón los mejores intereses de las mujeres».
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