Otra gran derrota sanchista, ahora en Aragón
Las elecciones celebradas ayer en Aragón son las segundas de un ciclo electoral que comenzó el 21 de diciembre en Extremadura y que continuará el próximo 15 de marzo en Castilla y León, para culminar en junio en Andalucía.
A la contundente derrota en las extremeñas, con un candidato de total confianza de Sánchez como protector de su hermano músico, ya dimitido, le ha seguido otra contundente derrota con una candidata de su absoluta confianza personal y política también, ministra y portavoz del sanchismo en los tres últimos años, por lo que el resultado de ayer es una absoluta censura a su Gobierno y a su persona.
El resultado obtenido por Vox tras el que obtuvo en Extremadura ha acreditado que los españoles no le tienen miedo a lo que Sánchez califica como «ultraderecha» y descalifica «mañana, tarde y noche».
Tenía Vox 7 diputados en las Cortes de Aragón, y ahora tiene el doble. «Quien gana en Aragón gana en España», dice la experiencia estadística desde 1977, lo que hace que sea considerado como el «Ohio español», el Estado norteamericano que, salvo en un par de ocasiones desde hace más de un siglo, quien gana en él es el partido cuyo candidato es elegido presidente de los EEUU.
Asimismo, es un hecho que han reafirmado estas elecciones: que, desde las primeras elecciones autonómicas en 1983, ningún partido ha obtenido la mayoría absoluta. Y desde luego, que la candidata socialista fuera precisamente la ministra y portavoz de la coalición del sanchismo gubernamental, no es un dato menor a considerar, por cuanto es evidente que su identificación personal y política con Sánchez está fuera de toda duda y es, por tanto, una clara derrota suya.
La estrategia sanchista de designar candidatos a destacados ministros –con la vicepresidenta primera María Jesús Montero en Andalucía y Óscar López frente a Ayuso en Madrid– convierte al Gobierno en una virtual candidatura socialista que recibe un acusado rechazo en las urnas.
Lo que de momento está claro es que tanto Guardiola como Azcón convocaron elecciones anticipadas para gobernar en solitario, no teniendo que depender de Vox, y los resultados no avalan en absoluto el acierto de esa decisión. Lo que obliga a establecer el marco de un diálogo entre ambos partidos para evitar que su conflictiva relación pública acabe perjudicando a la necesaria y prioritaria derrota del adversario común.
En las elecciones de 2023, ambas formaciones sumaron 35 (28+7), y ahora suman 40 (26+14). En cuanto al resto de candidaturas de izquierda, destacar que Podemos queda fuera de las Cortes y que la suma de todas las izquierdas es de 25 diputados: su mínimo histórico.











