Plan de supervivencia de los 90: ¿de qué se trata la estrategia de Cuba para hacer frente a un escenario de “cero combustible”?

Un triciclo está decorado con banderas de Estados Unidos y Cuba en La Habana el 3 de febrero de 2026
El gobierno de Cuba se asoma ante la posibilidad de que la isla quede al borde de un “desabastecimiento agudo de combustible”, poco más de un mes después de la captura de Nicolás Maduro.
En una inusual comparecencia televisiva, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció que la situación energética es “compleja” y que los cubanos van a “vivir tiempos difíciles (…), muy difíciles” tras el cierre del suministro desde Caracas.
El petróleo venezolano cubrió en 2025 30% de las necesidades energéticas de la isla y dos terceras partes del combustible del país deben ser importadas. Además, Cuba no ha recibido combustible desde el exterior desde diciembre y La Habana ha paralizado 40% de su producción energética por el bloqueo petrolero de EEUU.
Por el momento, las autoridades han priorizado la poca generación eléctrica para sostener actividades económicas esenciales. Díaz-Canel no detalló cómo evitar el colapso energético, y solo aseguró que la isla no renunciará a recibir combustible del exterior.
Medidas de supervivencia
El presidente aseguró que el bloqueo petrolero tendrá consecuencias serias y que se aplicarán medidas de emergencia. Advirtió que afectarán la transportación y producción de alimentos, el transporte público, los hospitales, las escuelas, la economía y el turismo.
Ante ese escenario, el mandatario indicó que el gobierno retomó como referencia las “indicaciones” de Fidel Castro durante el Periodo Especial. Díaz-Canel revivió la “opción cero”, un plan de supervivencia ante un escenario de “cero petróleo” importado, que implicaría racionamiento extremo y medidas de autosuficiencia.
Crisis crónica
Cuba sufre una grave crisis energética desde mediados de 2024 por averías en sus centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar combustible. La operación militar estadounidense en Caracas significó el fin de un suministro energético vital para la isla.
Expertos estiman que Cuba necesita 110.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales Venezuela aportó unos 30.000 en 2025. Luego, Donald Trump firmó una orden que amenazaba con aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
El especialista Jorge Piñón advirtió que, de no recibir nuevos envíos, Cuba podría enfrentar para marzo una “grave crisis”. En lo que va de año, el país apenas ha recibido un petrolero procedente de México con unos 86.000 barriles de crudo.











