Mejora la experiencia del cliente con TPV y sistema de reservas para restaurantes
En la actualidad, la excelencia de un negocio hostelero ya no se mide únicamente por el sabor de los platos que sirven o la decoración del local. Hoy, el éxito depende en gran medida de algo mucho más intangible pero importantísimo: la experiencia del cliente. Tan es así que, más comúnmente de lo que se pudiera pensar, locales con una excelente propuesta gastronómica terminan fracasando por una mala gestión, mientras que otros alcanzan el estrellato gracias a su impecable operativa.
La clave está en la transformación digital, la cual se soporta en dos herramientas que han dejado de ser “opcionales” para convertirse en el motor de cualquier establecimiento que se precie de ser exitoso: el TPV para restaurantes y el sistema de reservas. Porque cuando estas tecnologías se implementan de forma correcta, tu bar o restaurante deja de ser un cúmulo de tareas manuales por hacer para transformarse en una orquesta perfectamente afinada.
La era del cliente digital
¿A qué responde esto? A que el perfil del comensal ha cambiado drásticamente en la última década. Los clientes actuales son impacientes, están hiperconectados y valoran la fluidez por encima de casi todo. Además, para este nuevo usuario, la experiencia comienza mucho antes de sentarse a la mesa y termina mucho después de pagar la cuenta.
De hecho, tu primer contacto con él es al momento de realizar una reserva. De allí la importancia de contar con un sistema de reservas profesional y efectivo. Imagina por un minuto la frustración de un cliente que intenta llamar durante el servicio y nadie le contesta el teléfono porque el personal está desbordado. O peor aún, que alguien cometa el error de anotar una reserva en el día equivocado en una libreta de papel. Muy probablemente, ese cliente no volverá a querer reservar contigo ni hablará bien de tu servicio. Pero si digitalizas este proceso, eliminas todas estas fricciones de raíz, permitiendo que el cliente reserve en segundos desde su teléfono móvil, a cualquier hora del día.
Por otro lado, una vez que este ya esté en el local, el TPV será el garante de que todo fluya, porque no solo servirá para cobrar, sino que también se asegurará de que la comanda llegue a la cocina sin errores, de que el camarero no tenga que hacer varias caminatas a la barra y de que la cuenta llegue de forma rápida y desglosada cuando se solicita. Y no se trata de que la tecnología sustituya al humano, sino más bien de liberar al personal de las tareas mecánicas para que pueda enfocarse en atender al cliente como este se merece.
Ventajas operativas que se traducen en sonrisas
Además, implementar este tipo de softwares de gestión no es solo una cuestión de modernidad, es una decisión estratégica que impacta directamente en la cuenta de resultados y en la fidelización, como veremos a continuación:
Eliminación del error humano y rapidez en el servicio
Hoy en día, el conocido “oído cocina” es algo que ha pasado a la historia. Con un moderno TPV, los pedidos pueden ser enviados desde la mesa directamente a unas pantallas en la cocina o la barra, eliminando así las posibles confusiones por una letra ilegible o los platos que se olvidan. Esto, para el cliente, se traduce en una comida que llega exactamente como la pidió y en el tiempo justo.
Rotación de mesas optimizada
Como bien sabes, un restaurante que gestiona bien sus tiempos puede atender a más personas sin que estas se sientan presionadas. Y el control en tiempo real que ofrece un sistema de reservas permite saber qué mesas están a punto de quedar libres, facilitando la gestión de las esperas y maximizando la rentabilidad del espacio.
Personalización y fidelización
Asimismo, estos sistemas permiten crear fichas de tus clientes. ¿Es el cumpleaños de un comensal? ¿Tiene alergia a los frutos secos? ¿Prefiere siempre la mesa junto a la ventana? Tener esta información a un clic de distancia te ayuda a ofrecer un trato personalizado que hace que el cliente se sienta especial y, por tanto, que regrese.
Control total de lo que ocurre en el local
Tenerlo todo bajo control es, sin duda, el anhelo de cualquier dueño de bar o restaurante. Afortunadamente, la digitalización lo hace mucho más fácil al permitir que la gestión deje de basarse en intuiciones para comenzar a hacerlo en datos reales. Porque con un buen TPV, por ejemplo, puedes conocer en tiempo real qué platos son los más vendidos, cuáles generan más margen de ganancia y en qué franjas horarias necesitas más personal.
Esta eficiencia interna se percibe desde fuera, ya que un equipo que no está estresado por las comandas perdidas o por un teléfono que no deja de sonar es un equipo que transmite tranquilidad y profesionalidad. Esa paz mental del gestor se contagia a la sala, y eso es algo que el cliente percibe y valora enormemente.
La integración: donde ocurre la verdadera magia
Pero si tener un TPV y un sistema de reservas por separado ya supone una mejora, el salto cualitativo real se produce con la integración total de ambos programas, puesto que, si ambas herramientas “hablan” entre sí, el flujo de trabajo se automatiza de una manera asombrosa.
Para que lo entiendas mejor, imagina que una reserva entra por tu página web y, automáticamente, el sistema le asigna la mesa más adecuada en el plano digital del restaurante, teniendo en cuenta las reservas anteriores. Así, cuando el cliente llega, el camarero únicamente tiene que pulsar un botón para abrir la mesa en el TPV y empezar a servir. Esta armonía operativa reduce los tiempos de espera y elimina los cuellos de botella en la recepción.
CEGID Revo: la solución líder para la hostelería del siglo XXI
Pero tras analizar múltiples opciones en el mercado español, hay un nombre que destaca por su solidez, sencillez y capacidad de innovación: CEGID, el proveedor líder en soluciones de software de gestión en la nube (SaaS). Su ecosistema para hostelería, Revo, es actualmente la referencia para todos aquellos negocios que buscan profesionalizar su gestión sin muchas complicaciones técnicas. Los especialistas recomiendan mayormente el uso del software TPV para hostelería CEGID Revo XEF y del sistema de reservas para restaurantes CEGID Revo FLOW.
CEGID Revo XEF
Este es un software de gestión diseñado específicamente para las necesidades reales de un restaurante. Funciona de manera intuitiva sobre dispositivos Apple (iPad e iPhone), lo que garantiza una estabilidad a prueba de bombas y una estética que encaja en cualquier sala. Permite un manejo integral que va desde el control de stock y los escandallos hasta la toma de comandas móvil, lo que agiliza el servicio de manera drástica.
CEGID Revo FLOW
Por su parte, este software gestiona las reservas online de forma impecable, permitiéndole a tus clientes reservar mesa 24/7 desde tu web o redes sociales, eliminando la dependencia del teléfono y reduciendo el riesgo de no-shows gracias a sus sistemas de confirmación y recordatorios.
La potencia de la conexión Revo
Lo más brillante de estas soluciones, y de todas las de CEGID, es su capacidad de integración. Si conectas ambas, podrás recibir reservas y asignarlas automática o manualmente a las mesas de Revo XEF. Esto significa que el jefe de sala podrá acceder al estado de sus reservas directamente desde el plano de mesas en el TPV.
También podrás controlar en tiempo real cómo tu local se va llenando, ver qué mesas están ocupadas, cuáles están esperando el segundo plato y cuáles están reservadas para la hora siguiente. Esta visión global facilita una toma de decisiones rápida y precisa, para que ningún cliente tenga que esperar innecesariamente y que cada servicio sea un éxito rotundo.
Y sí, la hostelería siempre será un negocio de personas, pero en 2026, las personas necesitan de las mejores herramientas para brillar. De manera que la digitalización no es una barrera entre el restaurante y el cliente, sino, por el contrario, el puente que hará posible establecer una relación más fluida, personalizada y satisfactoria.
Recuerda que, al final del día, un cliente que no ha tenido que esperar, que ha sido bien atendido y que ha disfrutado de un servicio ágil, es un cliente que volverá y que te recomendará. Y esa es la mejor métrica de éxito posible.











