Sánchez planea cubrir 250.000 empleos con inmigrantes procedentes de Marruecos, Mauritania y Senegal, entre otros países
La inmigración irregular se ha convertido en un problema para España, con territorios como Canarias o Ceuta clamando ayuda ante una situación que denuncian insostenible. La llegada masiva de personas procedentes de los países de África no cesa y en el Gobierno ya admiten que el otoño será complicado, caliente, en cuanto a llegadas a las costas españolas se refiere.
Entre las medidas que pretende impulsar el Ejecutivo para tratar de paliar esta crisis migratoria está lo que llama «migración circular» o migración regular: formar a personas en los países de origen para que acudan a España a cubrir la mano de obra que precisan empresas españolas agrícolas, textiles… para determinadas campañas o periodos concretos de tiempo. Esas personas viajan a España para trabajar con el compromiso de regresar a su país cuando finalice el trabajo.
España tiene firmado con siete países un acuerdo de migración circular -Marruecos, Honduras, Colombia, Ecuador, Argentina, Uruguay y Senegal- y el viaje que protagonizó Pedro Sánchez en 2024 sirvió para aumentar la lista a Mauritania y Gambia. Este martes, el presidente del Gobierno español se reunió a su llegada a Nuakchot con su homólogo de Mauritania, Mohamed Ould Ghazouani, país con el que se suscribió un Memorando de Entendimiento para desarrollar ese modelo de migración circular.
«La contribución de los trabajadores migrantes a nuestra economía es fundamental para la Seguridad Social, las pensiones… Para España la migración es riqueza, desarrollo y prosperidad», aseguró Sánchez a su llegada a Nuakchot, la capital mauritana, en el inicio de una gira de tres días por África.
El propósito del Gobierno es que estos proyectos, que se cofinancian entre el Ejecutivo español y el local, impulsen una migración regular y ordenada y vaya restando fuerza a la irregular, que está sometiendo a territorios españolas a una gran presión. Según los datos que proporciona el Gobierno, en lo que va de 2024, un total de 20.515 trabajadores han participado en estos proyectos de migración circular. Fuentes del Ejecutivo asumen que las cifras son aún modestas, pero que tienen un amplio recorrido y que en países como Mauritania o Gambia pueden servir de estímulo.
Con Senegal ya existe este acuerdo, pero Sánchez va a viajar este miércoles hasta allí para intensificar esta cooperación. Tan sólo 141 senegaleses han sido partícipes de un proyecto de migración circular. De ahí que la intención sea darle un mayor impulso. Marruecos, Honduras y Colombia son los países que han enviado más ciudadanos para trabajar de manera temporal en España y cubrir las necesidades de las empresas que lo han requerido.
Porque hay otro dato que manejan en el Ejecutivo que no es menor, para apostar por esta migración regular: España necesita que vengan entre 200.000 y 250.000 inmigrantes al año para trabajar hasta 2050 para mantener el Estado de bienestar. Una cifra que proporcionan fuentes del Ejecutivo remitiéndose a organismos como el Banco de España o la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). La filosofía es que si resulta casi imposible frenar la llegada de migrantes, que al menos pueda hacerse de manera controlada, con personas formadas en el origen y que puedan aportar a la sociedad. De hecho, ya hay empresas españolas que forman a personal en los países de origen y después los trasladan a sus instalaciones para incorporarlos a sus plantillas de manera indefinida.
El mensaje es que España necesita de la migración, pero se deben establecer los cauces para que sea algo controlado y que, en la medida de lo posible, no se vivan las imágenes que se ven cada vez con más frecuencias de llegadas masivas, centros saturados, personas muertas en el mar…
Para llevar a cabo todo esto hay que superar primero un freno como es el «miedo» o la «desinformación» que existe en las empresas españolas. Desde el Gobierno español admiten que no todos se atreven a dar el paso de pedir mano de obra extranjera porque no manejan todos los datos o la información necesaria. Ahí es donde cobra una importancia vital combatir a las mafias. La filosofía de España es cooperar con los países de origen y tránsito. De ahí esta gira africana de Sánchez, que le lleva a visitar tres países: Mauritania, Gambia y Senegal.
La respuesta del presidente del Partido Popular no se ha hecho esperar. Alberto Núñez Feijóo acusó este miércoles a Pedro Sánchez de “alentar un efecto llamada” al viajar a África para ofrecer 250.000 empleos para inmigrantes.
Para Feijóo, lanzar ese mensaje en un viaje oficial a África en el que se busca frenar la inmigración irregular “es irresponsable” porque sólo sirve para “alentar un efecto llamada en la peor crisis de migración irregular”.
“En vez de ir a África a combatir las mafias, Sánchez promociona España como destino. Al revés que el resto de la UE. Quien venga, contrato en origen y carta de cumplimiento de nuestras leyes”, sentenció el presidente del PP.












