Detrás de las protestas contra ICE estaría el dinero de Soros y nexos con el comunismo chino
Oriana Rivas.- Es evidente que el progresismo estadounidense cambió de causa. Cesaron las protestas por «Free Palestina» debido a que dejaron de ser útiles para la agenda ideológica de turno. La muestra más clara está en la hipócrita ceremonia de los Grammy, transformada en un mitin político bajo la consigna de «ICE Out«. Ahora solo basta revisar en detalle para descubrir una oscura conexión entre las últimas manifestaciones contra las políticas migratorias con grupos de poder interesados en obstaculizar al Gobierno de Donald Trump.
Minneapolis es el escenario de las recientes protestas para exigir el fin de las leyes federales de inmigración en la ciudad y del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Se calcula que en un solo día, alrededor de 15000 personas salieron a las calles de la ciudad como muestra del descontento de aparente gente común. Pero esto no es del todo así. Capital Research Center, organización que monitorea el dinero liberal en la política, descubrió que detrás están los grupos llamados Foro Popular (People’s Forum) y el Partido del Socialismo y la Liberación (Socialism and Liberation Party); ambos «financiados por un exejecutivo radicado en China», según una exclusiva del New York Post. Su nombre: Neville Roy Singham.
Es probable que quien lea esta nota se haya cruzado antes con el nombre de Neville Roy Singham, multimillonario estadounidense y aliado del régimen chino. La razón es que en junio de 2025 el Partido del Socialismo y la Liberación también promovió protestas en Los Ángeles, exigiendo el fin de las redadas contra migrantes irregulares. Estas terminaron en violencia y en un toque de queda en California. Es decir, habría una conexión con estas manifestaciones sistemáticas que tienen el fin de oponerse al actual gobierno estadounidense.
La conexión entre Minneapolis y la billetera de Soros
Un artículo de Fox News expone cómo funciona esta red oscura de financiamiento y que, a pesar de que Singham enfrenta investigaciones federales que se remontan a décadas, su mudanza a China «lo protege esencialmente de ser citado por las autoridades estadounidenses». Tanto el Foro Popular como el Partido del Socialismo y la Liberación «están subvencionados en gran medida por el exmagnate tecnológico», según informes e investigaciones del Congreso.
Una investigación separada que publicó el New York Times en 2023 menciona que Singham «ha canalizado más de 250 millones de dólares a organizaciones de dinero oscuro en Estados Unidos. Algunas de estas organizaciones tienen nombres imprecisos y direcciones de oficinas en ubicaciones sospechosas, como buzones de correo de UPS». Pero no es el único dato llamativo en torno a las protestas en Minneapolis, las cuales a su vez fueron organizadas por otro grupo llamado 50501 (abreviatura de «Cincuenta estados, cincuenta protestas, un día»), fundado después de la segunda investidura de Trump en enero de 2025.
Uno de sus socios es Voices of Florida, financiado por la progresista Fundación Ford; y Political Revolution, creado para apoyar una candidatura política del socialista Bernie Sanders en 2016. Otro grupo activista de izquierda presente en Minnesota es Indivisible, financiado por Open Society Foundation, del multimillonario con planes globalistas, George Soros. Es posible ver en la página web de esta organización que ha entregado un total de 7,6 millones de dólares en subvenciones de 2017 a 2023.
Otra causa hipócrita del progresismo
Al hacer estas conexiones es inevitable preguntarse, ¿las protestas desatadas contra ICE responden a una exigencia genuina de la población contra las actuales políticas migratorias o son otra excusa para promover la desestabilización política?
La respuesta podría estar en el reciente discurso de la cantante Billie Eilish en los Grammy, quien exclamó sobre el escenario que «nadie es ilegal en tierra robada», para justificar su reclamo político. Sin embargo, la incongruencia salta a la vista ahora que recibió la respuesta de nativos americanos porque su mansión, de casi tres millones de dólares, está construida sobre tierras que pertenecen a la tribu Tongva, originaria de la gran cuenca de Los Ángeles.
«Eilish no se ha comunicado directamente con nuestra tribu con respecto a su propiedad, valoramos el momento en que las figuras públicas brindan visibilidad a la verdadera historia de este país», dijo, irónicamente, el portavoz de los nativos.











