Isabel Pardo de Vera adjudicó Adamuz y fue jefa de obra en Angrois en 2013, cuando se produjo el accidente en el que murieron 79 personas
Isabel Pardo de Vera, expresidenta de ADIF e imputada por el caso Koldo, ha tenido relación con los dos más graves accidentes de tren. El tramo en el que se produjo el accidente de Adamuz fue adjudicado durante su mandato a una UTE en la que había una empresa vinculada a Koldo García.
Y en el accidente de Angrois en 2013, y en el que fallecieron 79 personas, como ingeniera, fue jefa de obra en el tramo en el que se produjo la tragedia.
La expresidenta de ADIF está imputada en la causa judicial por corrupción debido a su responsabilidad en presuntos amaños de obra a cambio de mordidas. Hace tan solo unos días ha vuelto a ser protagonista de una querella presentada contra ella por parte de Vox en relación con el accidente ferroviario mortal de Adamuz (Córdoba). El tramo en el que se produjo fue adjudicado durante su mandato en ADIF a una UTE en la que había una empresa vinculada a Koldo García a través de pagos. Pero no es el único accidente que ha marcado la carrera profesional de Pardo de Vera. El de Angrois, en Santiago de Compostela en 2013, también le dejó huella: como ingeniera, fue jefa de obra en el tramo que incluye aquella fatídica curva en la que perdieron la vida 79 personas y hubo cerca de 150 heridos.
El nombre de Pardo de Vera queda así vinculado a los dos grandes accidentes ferroviarios de la historia moderna de España, el de Angrois y el de Adamuz. En el primero de ellos no tuvo ningún tipo de repercusión legal la dirección de obra que ostentó en esa parte del tramo gallego. La investigación del accidente no entró a valorar ningún aspecto de la obra, sino de las decisiones posteriores que tomaron los responsables de ADIF al no tener activos los sistemas de seguridad que hubiesen impedido al maquinista sobrepasar la velocidad y provocar el descarrilamiento.
Durante la construcción de la alta velocidad en Galicia, Pardo de Vera —ingeniera de Caminos, Canales y Puertos en ADIF desde 2007— fue directora de obra en los subtramos Lalín (Anzo)-Silleda (Carboeiro), Silleda (Carboeiro)-Silleda (Dornelas), en los accesos a la estación de Santiago y en la adecuación del andén 3 para la llegada de la alta velocidad a la terminal compostelana.
15 años más tarde, su labor en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla fue diferente, y su responsabilidad, más elevada. Como presidenta, condujo el proceso de licitación y adjudicación para la reforma integral del trazado, incluido el tramo de Córdoba en el que se encuentra Adamuz.
Fue bajo su mandato cuando, presuntamente, el Ministerio de Transportes de José Luis Ábalos ofreció obra pública en los trazados de alta velocidad a cambio de mordidas que recibían de las empresas adjudicatarias. Una de las que hizo ese tramo tuvo a Koldo García a sueldo a cambio de conseguirle obras en Latinoamérica.
Ese papel de Pardo de Vera le ha supuesto una querella por parte de Vox. Este partido entiende que «nos encontramos ante unos hechos extremadamente graves, y con independencia de las distintas causas y de la autoría inmediata, que pudieran haber causado el accidente, bien sea por falta de diligencia, de forma accidental, o una concurrencia de ellas, en todo caso aparece una grave negligencia en la falta de mantenimiento y cuidado de las vías ferroviarias».
En la querella, la formación que preside Santiago Abascal destaca cómo «la pérdida de vidas, las lesiones de víctimas, y la restitución de la confianza de los usuarios en la utilización del tren obligan a la investigación a analizar de forma exhaustiva: la situación y evolución previa del estado de la red ferroviaria en todo el trayecto, análisis, mantenimiento de la infraestructura, procedimiento de toma de decisiones, adjudicación y la ejecución de la contratación pública al respecto, las personas intervinientes y beneficiadas en las mismas, y el cumplimiento de los procedimientos de seguridad y salud».











