El ecodiseño se consolida como eje técnico en el desarrollo ambiental de Teka
En el ámbito industrial, el ecodiseño actúa como un principio fundamental que permite prever impactos y orientar el desarrollo técnico con un enfoque ambiental. En el caso de Teka, este enfoque se materializa en procesos en los que se evalúan aspectos como la eficiencia energética, la selección de materiales y la estructura de sus productos de acuerdo con normativas específicas del sector. La adopción de estos criterios se apoya en sistemas de gestión ambiental implementados en su estructura productiva, lo que facilita su integración en la fase de manufactura.
Considerar el impacto ambiental desde el inicio del proceso industrial transforma la comprensión del desarrollo del producto. Cuando los criterios ambientales se incluyen desde las primeras decisiones de diseño y se refuerzan con sistemas de gestión certificados y un marco regulador claro, la reducción de impactos deja de ser una corrección a posteriori y se convierte en una parte esencial del proceso productivo. Así, el desarrollo del producto se establece como el punto de partida para una gestión ambiental que acompaña de manera constante a toda la cadena de valor.
Cómo gestiona Teka el ecodiseño
Primero, es crucial subrayar que Teka posee varias fábricas que han obtenido la certificación de la norma ISO 14001, un estándar internacional que define procesos para identificar impactos ambientales, controlar procedimientos y aplicar mejoras. Estas certificaciones aseguran que los criterios definidos durante el desarrollo de sus productos se mantengan consistentes a lo largo de la fase industrial, favoreciendo una gestión ambiental homogénea durante todo el proceso.
El ecodiseño también impacta en la manera en que se gestionan los recursos durante la producción. Al incorporar consideraciones ambientales desde la fase de diseño, se promueve una fabricación más sistemática, optimizando el uso de materiales y gestionando con mayor eficacia los residuos. Los sistemas certificados permiten cuantificar consumos, revisar procedimientos y establecer indicadores ambientales que aportan información crucial para hacer ajustes técnicos en el futuro. Un ejemplo de esto es el trabajo hecho en la optimización y reducción de embalajes, mediante modificaciones en el diseño del packaging, que permiten reducir la cantidad de materiales sin comprometer la seguridad del producto durante el transporte. Los sistemas certificados facilitan la monitorización de consumos, la revisión de procesos y el establecimiento de indicadores ambientales que ofrecen información valiosa para ajustes técnicos futuros.
Las normativas europeas relacionadas con el ecodiseño y la eficiencia energética (como la Directiva 2009/125/CE, la extensión recogida en el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR) o el Reglamento (UE) 2017/1369) constituyen el marco que orienta estas decisiones. Teka incorpora estos requisitos en las fases técnicas del desarrollo del producto, lo cual permite una alineación entre diseño y regulación desde el inicio del proceso. Este enfoque se evidencia, por ejemplo, en la considerable variedad de electrodomésticos en diferentes categorías que poseen certificación energética A, resultado de decisiones de diseño orientadas a optimizar el consumo durante la fase de uso. Esta integración disminuye la necesidad de adaptaciones posteriores durante la manufactura y facilita el cumplimiento normativo en los diversos mercados en los que opera la compañía.
El ecodiseño además asume una función organizativa dentro del proceso industrial. Los equipos de ingeniería, desarrollo y medio ambiente colaboran estrechamente para integrar criterios ambientales en el diseño de nuevos productos. Esta coordinación se fundamenta en los sistemas de gestión ambiental establecidos en las fábricas de Teka, que proporcionan procedimientos delimitados, controles operativos y datos útiles que favorecen la mejora continua del desempeño ambiental.
Por último, la durabilidad y el comportamiento durante el uso constituyen otra dimensión relevante que es importante mencionar. Las decisiones tomadas en la fase de desarrollo impactan directamente en la vida útil del producto y en su eficacia con el tiempo. Al integrar criterios ambientales en esa fase inicial, Teka aborda la reducción del impacto desde un enfoque técnico vinculado al diseño, con efectos que se sostienen durante el uso cotidiano del electrodoméstico.











