Cuando colocas putas a dedo a trabajar en Adif… ¿Qué puede salir mal?
El trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en la provincia de Córdoba, no puede contarse solo como un desastre aislado de la naturaleza o una fatalidad técnica imposible de prever. Lo sucedido —el descarrilamiento de un tren de alta velocidad que invadió la vía contraria y chocó con otro convoy el 18 de enero, dejando al menos decenas de muertos y cientos de heridos— es el resultado de años de desidia, falta de mantenimiento real y prioridades políticas distorsionadas que tienen nombre y apellidos: el Gobierno de España, liderado por el PSOE con Pedro Sánchez a la cabeza, y su gestión del transporte ferroviario.
Y es que cuando pones de consejeros en Renfe a porteros de puticlub, colocas a trabajar en Adif a putas a dedo, desoyes las denuncias de sindicatos de maquinistas y de técnicos de mantenimiento, no te importa gobernar tres años sin presupuestos, y por tanto sin nuevas inversiones en mantenimiento de infraestructuras, te lo llevas calentito con mordidas en contratos, y por si fuera poco, dedicas tu tiempo a tuitear y a tus movidas ideológicas… ¿Qué puede salir mal?
La versión oficial insiste en que fue un accidente “raro” en una recta con vías recién renovadas y un tren relativamente nuevo, casi como si ese discurso técnico quisiera esconder algo más profundo: la incapacidad sistemática del Ejecutivo para garantizar la seguridad del servicio y responder ante infraestructuras críticas. ¿Cómo es posible que, en un tramo reformado recientemente, con una inversión millonaria en teoría ejecutada sin fisuras, ocurra un choque de esta magnitud? ¿Quién responde por las decenas de familias destruidas?
Los gobiernos, en democracia, no pueden escudarse en eufemismos técnicos cada vez que falla lo que ellos mismos han prometido como infraestructura de primera clase. La red de alta velocidad española ha sido promocionada como símbolo de modernidad, pero al final la propaganda se estrella contra la realidad cruda: la seguridad ha quedado embrutecida por la política partidista y la falta de supervisión efectiva.
Peor aún, la respuesta inicial no ha sido de humildad ni de contrición profunda: la comparecencia pública del ministro de Transportes habla de extrañeza, de misterio, como si el accidente hubiera ocurrido en Marte y no en una línea que transporta a miles de ciudadanos cada día. Esta insistencia en la versión técnica retórica dificulta ver la responsabilidad política y técnica que se debería asumir inmediatamente.
Y mientras el Gobierno pide paciencia y declara investigaciones, surgen voces políticas —no todas afines— que señalan lo evidente: este desastre no surge sin contexto. La oposición ha recordado que los problemas de gestión ferroviaria llevan tiempo acumulándose, con críticas por falta de inversión real en mantenimiento y sistemas de seguridad, y con una sensación generalizada de abandono de infraestructuras esenciales que no se traduce en hechos. Esta tragedia demuestra que la arquitectura institucional que debería proteger a los usuarios ha fallado estrepitosamente.
No se trata solo de lamentarse por un accidente; se trata de exigir responsabilidades políticas claras, efectos reales en la gestión de transporte y una revisión total del modelo de seguridad ferroviaria, para que ninguna familia tenga que vivir este horror otra vez.
Cuando el Estado no garantiza la seguridad de sus ciudadanos, deja de ser garante de sus vidas. El Gobierno debe responder por ello.












Así es. Magnífico artículo. Ha dado en el clavo. Terrible lo que estamos viviendo. Terrible
Trabajadores de Adif ya lo avisaron. El señor Puente tendría que haber dimitido el verano pasado, pero no se preocupen que ni un tragedia de esta magnitud hará dimitir a un socialista. En la conciencia de sus votantes recaiga (si es que tienen conciencia)…
A ver qué anuncia ahora el Presidente en la rueda de prensa, ya que las “soluciones” suele ser lo peor, aunque no tenga un efecto inmediato, pero sí a medio-largo plazo, también en vidas humanas.
No se deben esperar siempre beneficios
politicos de una desgracia cuya causa ademas esta desconocida tanto por parte de una izquierda que mayoritariamente no cree en Dios y una derecha que mayoritariemente vive como si Dios no existiera
Buscan avanzar en la hoja de ruta.
Si estuviera gobernando la derecha le tocaria a la izquierda el papel de buhitre.¿ Por que nadie.espera a que.
se sepa la verdadera causa ? ¡ Que.pena.la politica !
La derecha parlamentaria es disidencia controlada por los mismos que desde el exterior mandan en la izquierda y nos están atacando de mil maneras
El nivel de los sociatas y adláteres, en los comentarios de uno de los periódicos oficialistas más importantes. Posible culpable: Trump. Lo de este país, no es de locos ya, es que el Coef. Intelect. de los españoles, se ha hundido. Gracias al sistema educativo, les copio y pego: “hace 2 horas Cuando se produce un hecho tan grave e improbable en una situación internacional como la actual , no se puede descartar ninguna hipótesis, incluido el sabotaje. Hay poderosos intereses en hacer fracasar el gobierno de Sánchez , a quien sin duda se culpara de la tragedia, porque se… Leer más »
Por absoluto respeto a los fallecidos y mi pesar a sus familiares y amigos me reservo el derecho de no hacer comentario alguno confiando salga a la luz toda la verdad
“Curioso” que hoy estuviera prevista la presentación del bono “España crece”, y que hoy comenzase lo del bono único de transporte, que hace un mapa exacto de los viajes de los viajeros, en principio ferroviarios de media distancia y cercanías, y de autobús de ámbito estatal; como dijo el ministro Puente, el logo de esta tarjeta del bono único tiene forma de u, ”forma de tarjeta que va dejando una estela” (https://www.youtube.com/watch?v=w5E9lc1X5MQ ). Y como dicen, supondría un antes y un después, en esto de los transportes públicos; con ánimo a ampliarse a todos los transportes públicos. Y por supuesto que… Leer más »