El Gobierno de Sánchez proveyó a Irán con 6,8 millones de dólares en insumos militares utilizados para reprimir a la población que exige el fin del régimen islámico
Parte de los insumos militares y nucleares que hoy tiene Irán para reprimir a la ciudadanía que exige el fin del régimen islámico en las calles se los proveyó España, principalmente, desde que el socialista Pedro Sánchez asumió el poder en 2018. Con su entrada a La Moncloa, se intensificaron las exportaciones a Teherán de material de «doble uso», que abarca desde válvulas para el manejo de petróleo, gas y derivados petroquímicos hasta soportes tecnológico.
Según las estadísticas oficiales recogidas por la Secretaría de Estado de Comercio, hasta el primer semestre de 2024, que se tiene como la fecha del último balance disponible, los negocios entre ambas naciones acumulan por este concepto transacciones que rondan los seis millones de euros.
Las primeras facturas por las ventas de insumos militares de España a Irán datan del segundo semestre de 2018, con un monto que alcanzó los 2,9 millones de euros. Al año siguiente se agregaron 1,2 millones de euros. Luego el importe contabilizó 342.415 euros en 2020, 634.825 euros en 2021, 210.681 euros en 2022; 256.536 euros en 2023 y 304.278 euros en la primera mitad de 2024. Todas estas transacciones también facilitaron el suministro de «sustancias químicas» hasta materiales, instalaciones y equipos nucleares.
Negocio con autoritarios
Sin embargo, las cifras son sólo una ínfima parte de los 2900 millones de euros que España registra en sus arcas, tras abastecer a 44 regímenes autoritarios con insumos de «doble uso» desde la pandemia, lo que representa un 16,4 % de las ventas totales de estos productos. Entre los clientes que figuran en la categoría están territorios sancionados con embargos como China, Venezuela, Rusia, Bielorrusia, Irán y la República Democrática del Congo.
Las ventas insumos militares de España eflejan la existencia de una «zona gris en el control del comercio de defensa», de acuerdo con el portavoz de Amnistía Internacional España, Alberto Estévez. Otras visiones consideran que la venta de doble uso a países con embargos de armas sólo es una coartada para suministrar material militar.
Trump en la mira de aliados
Ahora, proveer a Irán en medio de la represión ciudadana que ejerce el régimen del ayatolá Alí Jamenei en contra de las masivas manifestaciones que exigen el fin de su mandato, tendrá consecuencias. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la aplicación con efecto inmediato de un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Teherán. Esta medida entrará en vigencia «con efecto inmediato» sobre todos los negocios.
En el caso de España, sostener las ventas del azafrán y el pistacho, generaría tensiones con la Casa Blanca.
En promedio, la factura por este concepto ronda los 68,52 millones de euros para España, principalmente por la compra de 48,4 millones de azafrán y 14,9 millones en pistachos desde Teherán.
Además, España exporta productos agroalimentarios por valor de 16,57 millones de euros a Irán, de los que cuatro millones proceden del negocio de las semillas hortícolas y 3,37 millones de la venta de residuos de la industria alimentaria. A esa balanza se suman los 2,14 millones por exportación de gallinas ponedoras vivas; 1,63 millones por venta de productos del pescado y 1,47 millones por el envío de huevos.
Sánchez sin opciones
Frenar el intercambio de estos rubros y de Insumos militares de España a Irán es la única opción de Sánchez para evitar más diferencias con Trump. Parece entenderlo. Guarda silencio. Si bien la cercanía del mandatario socialista con Irán procuró la entrada de la nación ibérica a la región de Asia Central, como punto clave de la diplomacia económica de España en Oriente Próximo, su canciller, José Manuel Albares admitió la necesidad de «respetar el derecho de manifestación pacífica de los iraníes y su libertad de expresión».
Con ello, España se enfila a la posición que tomaron Finlandia y Bélgica, dos naciones que ya convocaron a sus embajadores en Irán en señal de presión. Mientras, los partidos de la izquierda española, como Podemos, Sumar y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) son tibios frente al conflicto que reporta más de 500 muertos y al menos 10.600 detenidos. Cuestionar a Israel y defender a Nicolás Maduro es prioridad en las agendas de las toldas que respaldan a Sánchez.












