El oportuno escándalo de Julio Iglesias (Video comentario de Joaquín Abad)
Hay editoriales que nacen de los hechos y otros que nacen del momento elegido para contarlos. La denuncia por presuntos comportamientos sexuales impropios atribuida a Julio Iglesias pertenece claramente a la segunda categoría. No tanto por lo que se dice —que deberá valorarse con prudencia— sino por cuándo se dice y cómo se lanza al espacio público.
La acusación emerge cuando la actualidad política, internacional y nacional, atraviesa uno de esos periodos de máxima tensión informativa en los que las noticias son complejas, incómodas y exigen atención sostenida.
En ese contexto, introducir un relato íntimo, antiguo, cargado de morbo y protagonizado por una figura mundialmente conocida garantiza algo inmediato: titulares fáciles, debates emocionales y una distracción eficaz. El sexo, incluso presunto y ocurrido hace décadas, sigue funcionando como un imán que desplaza cualquier otro asunto.











