Decreto «ómnibus»: chantaje / trampa parlamentaria
El estilo de gobierno del sanchismo tiene un claro signo de su identidad política en el decreto ley «ómnibus», que es una auténtica trampa y chantaje para los grupos parlamentarios. El «ómnibus» consiste en un Real Decreto Ley, que es una iniciativa legislativa que necesita de convalidación por parte del Congreso en un plazo máximo de 30 días desde su aprobación y remisión por parte del Consejo de Ministros. Y cuya trampa y chantaje consiste en que su contenido tiene cuestiones políticas que resultan incompatibles entre sí para poder tener el apoyo de alguno de los grupos, que se ven obligados de esta manera a tener que elegir entre su voto favorable al «ómnibus» por algún asunto especial de su contenido, pese al rechazo que otras cuestiones le puedan provocar y que no apoyarían en ningún caso.
Como el sanchismo carece de mayoría en el Congreso para aprobar proyectos de ley, que es el procedimiento legislativo ordinario, está usando y abusando de esta institución, que la Constitución en su artículo 86 solo acepta que pueda ser utilizada para cuestiones de «extraordinaria y urgente necesidad». Motivo por el que suele ser el procedimiento previsto para supuestos de catástrofes y calamidades públicas, como incendios, terremotos, inundaciones, etc.
Pues bien, ante la evidente incapacidad que tiene Sánchez de aprobar proyectos de ley, como hemos señalado, el próximo 27 de enero ya tiene fecha el próximo decreto ley «ómnibus», con un contenido que habla por sí mismo de esa infame trampa sanchista.
En una misma votación, los grupos parlamentarios van a tener que elegir si lo votan a favor o lo rechazan, conteniendo cuestiones que carecen de vinculación entre sí y que además son contradictorias políticamente para algunos de ellos. «Subida de las pensiones», «Congelación de las tasas para los autónomos» y «Prórroga del escudo social» es el contenido del citado «ómnibus».
En él, ya vemos, por ejemplo, que para aprobar la subida de las pensiones hay que hacerlo votando también a favor de prorrogar el «escudo social», que es una medida pactada y presentada públicamente por Bildu, lo que es una trampa que sin duda puede calificarse de chantaje. Que en su contenido prohíbe, por ejemplo, la desocupación de las viviendas «okupadas» por personas «vulnerables», a juicio de Otegi, claro.
En cuanto a la congelación de las tasas para los trabajadores autónomos, podemos decir lo mismo que respecto a la subida de las pensiones y ese escudo de Bildu. Es un vulgar chantaje político parlamentario que no se debe aceptar, además de recurrirlo ante el Tribunal Constitucional. Así pretende Sánchez continuar hasta 2027 instalado en el Gobierno, no velando precisamente por el interés general.











