Marco Rubio asegura que elecciones en Venezuela serían “prematuras” y advierte que EE UU mantendrá la presión sobre quienes están en el poder
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la captura de Nicolás Maduro no constituye una guerra contra Venezuela, sino una operación orientada a la seguridad nacional estadounidense, al freno del narcotráfico y a impedir que potencias adversarias consoliden su influencia en el país.
Así lo declaró en entrevistas concedidas a NBC News, un día después de que el presidente Donald Trump anunciara la detención del gobernante venezolano y su esposa, Cilia Flores.
Consultado por NBC News sobre por qué Washington no está trabajando directamente con la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, Rubio respondió: “María Corina es fantástica (…) es parte de todo ese movimiento, pero la realidad es que, desafortunadamente, la mayoría de la oposición no está presente en Venezuela”.
Añadió que la administración estadounidense enfrenta “asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato”.
Ante la pregunta sobre un eventual calendario electoral —si podrían celebrarse elecciones en 30 días—, Rubio fue tajante: “¿Elecciones? Creo que es prematuro en este momento”. Recordó que el 28 de julio de 2024 “hubo elecciones, las perdieron y no contaron los votos, o se negaron a contarlos, y todo el mundo lo sabe”.
Según explicó, aunque la democracia y las elecciones son objetivos declarados, la prioridad inmediata de la Casa Blanca es otra. “Nos importan las elecciones, nos importa la democracia, pero lo primero que nos importa es la seguridad, el bienestar y la prosperidad de Estados Unidos”.
Seguridad y control del territorio
Rubio sostuvo que el vacío político dejado tras la captura de Maduro ha colocado el foco en quienes hoy controlan el aparato militar y policial del país. “Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial allí; ellos van a tener que decidir ahora qué dirección quieren tomar. Esperamos que elijan un camino diferente al que eligió Maduro”, señaló.
El secretario de Estado advirtió que, mientras no se produzcan cambios tangibles, Estados Unidos mantendrá la presión. “Vamos a darles a las personas la oportunidad de abordar esos desafíos y problemas. Mientras no los aborden, seguirán enfrentándose a esta cuarentena petrolera”, afirmó.
Agregó que Washington continuará incautando embarcaciones sancionadas y atacando rutas del narcotráfico que intenten dirigirse hacia territorio estadounidense.
Rubio también abordó el tema petrolero, uno de los puntos más sensibles del nuevo escenario venezolano. Aclaró que Estados Unidos no necesita el crudo venezolano. “Tenemos petróleo de sobra en Estados Unidos”, afirmó. Sin embargo, subrayó que Washington no permitirá que la industria petrolera venezolana quede bajo control de adversarios estratégicos.
“Lo que no vamos a permitir es que la industria petrolera en Venezuela sea controlada por adversarios de Estados Unidos”, dijo, cuestionando la presencia de China, Rusia e Irán. “¿Por qué China necesita el petróleo de Venezuela? ¿Por qué Rusia lo necesita? ¿Por qué Irán lo necesita? Ni siquiera están en este continente”.
En ese sentido, lanzó una advertencia directa a quienes asuman el poder en Caracas: “No se puede convertir a Venezuela en un centro de operaciones para Irán, Rusia, Hezbolá, China ni para los agentes de inteligencia cubanos. Eso no puede continuar”.
“No fue una invasión”
Rubio rechazó las comparaciones con escenarios como Irak, Afganistán o Libia y calificó de “payasos” a los analistas que equiparan la situación venezolana con conflictos de Oriente Medio. “Venezuela no se parece en nada a esos países. Hay que dejar de comparar peras con manzanas”, sostuvo.
También señaló que la operación no requirió aprobación del Congreso estadounidense. “No fue una invasión ni una operación militar prolongada”, afirmó.
Mientras Maduro se prepara para comparecer ante un tribunal federal en Estados Unidos, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina y aseguró estar en contacto con funcionarios estadounidenses. Sin embargo, en un mensaje al país exigió la “liberación inmediata” de Maduro y reiteró que sigue siendo “el único presidente de Venezuela”.
Para Rubio, el futuro inmediato del país dependerá de las decisiones que se tomen en las próximas semanas. “Todos deseamos una transición democrática, pero estamos hablando de lo que ocurra en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses, y de cómo eso se vincula con el interés nacional de Estados Unidos”, concluyó.












