La amenaza que evitó la cárcel a la fontanera del PSOE (Video comentario del escritor y periodista Joaquín Abad)
Leire Díez no cayó del cielo ni fue nunca una militante cualquiera, por mucho que ahora el PSOE se empeñe en presentarla así para evitar la onda expansiva del escándalo. Su trayectoria demuestra exactamente lo contrario: fue una figura de confianza, una operadora bien situada en las tuberías internas del poder, premiada con puestos relevantes en empresas públicas donde solo llega quien cuenta con el aval político adecuado.
El ascenso de Díez no responde a méritos técnicos, sino a su utilidad. Primero en el ámbito local, donde ya ocupó responsabilidades políticas; después en el ámbito estatal, donde pasó a manejar comunicación en una empresa pública del sector nuclear y, más tarde, a ocupar puestos de alta responsabilidad en Correos: jefa del Área de Relaciones Institucionales, directora de Filatelia y Relaciones Institucionales y, finalmente, directora en el área de Productos y Servicios, con competencias sobre la red postal de todo el país.
Llegó incluso a ser apoderada de la compañía, con capacidad para firmar en nombre de la entidad. Ese tipo de cargos no lo ostenta una “militante más”: lo ostenta alguien situado en la órbita del mando.












No hay que pensar en hacer una lectura directa de todo lo que nos muestran. Esta gente no es tonta, y tiene una astucia muy refinada. Por un lado, las obras de teatro parece que les salen cada día mejor, con mayor realismo en sus actores. Sin ir más lejos, durante la detención, y al día siguiente de su comienzo, se aprobaron 5 cosas en el Congreso, el jueves 11 de diciembre, que más bien pasaron un poco sin pena ni gloria, y, al menos una la considero muy peligrosa, como lo referente a la dependencia, ya que uno de… Leer más »
Lo están dejando todo como un campo de Agramante…