El «búnker» de Vox, de Kiko al ‘clan’ Ariza: familia, negocios y poder
«¿Dónde está Kiko?». Se resistía a pisar las tablas. No había nada que festejar. Contra todo pronóstico, la derecha no sumaba. En el marcador: PP, 136 diputados. Y su partido, Vox, 33. Una debacle en toda regla. En las puertas de Bambú, sede nacional, Madrid, se había montado un escenario para la celebración de los resultados. Gente congregada, banderas de España. En ese preciso instante, cuando algunos le animaban a replicar a Alberto Núñez Feijóo, que había salido al balcón de Génova, Santiago Abascal preguntó por su asesor de cabecera, Kiko Méndez-Monasterio, un amigo personal que camina a su lado, al menos, desde 2017.
Lo mismo le escribe discursos, que negocia con el PP la constitución de los gobiernos autonómicos, o la aprobación de los presupuestos; que es el encargado de ejecutar el plan para cargarse al presidente de la asociación juvenil del partido, que, dicen las malas lenguas, entabla relaciones con Acento, la consultora de Pepiño Blanco.
Quienes han trabajado a sus órdenes le atribuyen un poder omnímodo. No es sólo un asesor áulico. Aunque, paradójicamente, todas las fuentes consultadas aseguran que no es afiliado y tampoco figura en ningún organigrama. Su nombre tan solo aparece en dos documentos oficiales: el Boletín Oficial del Congreso de los Diputados, donde fue nombrado asesor del grupo parlamentario Vox en 2020, hasta 2021; y el Boletín Oficial del Estado, con motivo del nacimiento de Disenso, la fundación del partido, de la que es patrono, y a la que el partido financió con 5 millones de euros entre 2021 y 2022, según el Tribunal de Cuentas.
De su familia directa, tiene a tres miembros trabajando para Vox. Su hermana Lourdes, como diputada nacional, y su hermano Javier en el sindicato Solidaridad. Su sobrina carnal, Rocío de Meer, también tiene escaño en el Hemiciclo. «Dos familiares directos entre 33 diputados. No está mal…», ironiza uno de los muchos purgados por Vox que, al igual que el resto, atribuye su salida al poder de decisión del tándem Kiko-Ariza. El «búnker», que es como los empleados de la formación se refieren a ellos.
Al igual que un alto porcentaje de la plantilla de Vox, Méndez-Monasterio es canterano del extinto grupo Intereconomía. Hogaño El Toro TV, que es a Vox lo que Canal Red a Podemos. En octubre de 2020, Disenso se hizo con La Gaceta, el periódico que dirigió Méndez-Monasterio y que pertenecía a los Ariza, con los que comparte también algún que otro negocio. En concreto, con Gabriel Ariza, hijo de Julio Ariza, fundador del grupo.
«Gabi», como le conocen, y Kiko montaron Tizona Comunicación, la empresa que se encargó de la organización del primer gran evento de Vox. Año 2018. En Vistalegre. A su vez, una de las marcas de Tizona es Issep, el instituto en el que imparten clase Kiko y otros tantos dirigentes de Vox. El grueso de sus alumnos son empleados del partido a los que se les beca.
Además de Tizona, Ariza es el administrador único de una decena de sociedades, de las cuales cuatro –casualidad o causalidad– tienen su sede en el mismo sitio que la tuvo Vox. El número 9 de la calle Nicasio Gallego. Ahí está situada la editorial Ivat SL, a la que, según publicó El Confidencial, la mujer de Abascal, Lidia Bedman, factura 60.000 euros al año desde 2019.












