Una llamada a la medicina consciente: devolver la salud desde la empatía y el autoconocimiento
El médico es aquel que sabe que el acto de devolver la salud a sus pacientes es un proceso de base científica y de altura artística.
Necesitamos saber quienes somos y conocernos a nosotros mismos mas, a cada instante.
Somos mas mayores que ayer y mas jóvenes que mañana, y todo nuestro ser esta en permanente proceso de transformación.
Aquel doctor que ha admitido en su razón y en su corazón, que es único y un infinito misterio a desvelar con cada movimiento, tambien puede observar libre de prejuicios a los demás, y dilucidar que medicamento homeopático es el mas adecuado en el hoy del paciente y en la totalidad de su vida.
Esta magnifica tarea requiere conocimiento, dedicación, disciplina y paciencia, donde medico y paciente hacen equipo, y el primero pone en marcha su diagnostico individualizado y su alentador pronostico, y el segundo se dedica a transmitir la información lo mas veraz que esté a su alcance acerca de quien ha sido, quien es y quien quiere ser.
Nos hace falta a la población humana un medico cada 500 pacientes como máximo, y que estos estén preparados y comprometidos en un descubrimiento permanente de su propio dolor, soledad y muerte, para poder discernir lo que le ocurre a su hermano humano en lo mas profundo de su alma, y lo que es digno de curar en esta, que al formar una unidad inseparable de su mente y de su cuerpo, conseguimos la mejoría de este ser humano en su totalidad.
Somos seres divinos, donde nuestro llanto y carencia honda es el amor, y sin el, nuestra vida no tiene dicha ni gracia.
La mejoría en nuestra forma de vivir, pensar, trabajar, estar con los demás en un asentado optimismo, es básico percibirla en el proceso de tratamiento, para sabernos en vías de curación, para ser una luz en el paraíso autentico que es la tierra en la que vivimos.
Es tarea de todos facilitar que existan estos profesionales de la salud, siendo el paciente reciproco en su tacto y atención con la figura del medico, proporcionándole a este lo mas valioso, hasta donde sea capaz.
Esta apasionante y compartida tarea esta en nuestras manos, y tenemos toda la fuerza y capacidad para hacer que triunfe, ya que es por instinto interno que la madre naturaleza pone a nuestro servicio, por el que para todos es la mejor hazaña a la que podemos dedicar nuestras efímeras vidas: ponernos cada vez mas sanos amándonos, y conociéndonos a nosotros mismos, y poner mas sanos a los demás amándolos y conociéndolos en la unión, la cercanía, y la misericordia igual para todos.
Dr. Ángel Lara, contento de haber podido resumir la esencia de nuestra gracia en tan breves líneas












