Por qué montar un negocio de vending es tan buena idea
El vending y la distribución mayorista están de moda. Son una tendencia que ha vuelto con fuerza luego de la pandemia por Covid. Incluso, muchos inversores están mirando con entusiasmo la posibilidad de poner dinero en este sector ante los varios vaticinios positivos para el sector. Pero, ¿de qué se trata esta industria y por qué montar un negocio de vending podría ser buena idea?
Si te estás haciendo esa pregunta, lo primero que debes saber es que vending es un anglicismo que remite a la venta de productos a través de máquinas automáticas. Consiste en abonar a la máquina lo que cuesta el artículo que hay en ella, normalmente detrás de un cristal, seleccionando la alternativa por la que optas y esperando a que la máxima suelte el producto en unos pocos segundos.
Evidentemente, estamos ante un concepto largamente conocido pero que hasta ahora la mayoría había visto sólo como usuarios. Pero, ¿imaginas dedicarte tú mismo a las máquinas de vending? Veamos cuáles son las ventajas y los beneficios de esta inversión.
Adaptación sin límites
Los productos de estas máquinas pueden adaptarse a las demandas de los clientes sin ningún tipo de limitación ni restricciones. Puedes vender todo tipo de artículos que reclama el mercado, por lo que la infraestructura de tu negocio siempre será de utilidad. Justamente, uno de los usos más llamativos de éstas es en los centros de trabajo. Permiten la reposición de las herramientas que utilizan los trabajadores en su día a día. Y estas herramientas pueden variar por sectores, por época del año, etc.
Expectativas de crecimiento
Como decíamos, los expertos que se especializan en la economía de inversiones vaticinan que el vending crecerá como nunca durante los próximos años. Tiene algunas virtudes indudables, como que no posee el nivel de saturación de las tiendas físicas. Saturación que hasta está afectando al comercio electrónico en algunos rubros. Eso no afecta al vending… ni lo hará pronto.
Abierto las 24 horas
La mayoría de los negocios clásicos no funcionan las 24 horas. Lo tradicional es que funcionan, como mucho, unas 12 horas diarias. Pero las máquinas de vending pueden funcionar todo el día, dependiendo de dónde estén instaladas. Esto hace que el consumo no se detenga en ningún momento. A la hora de evaluar una inversión, éste no es un detalle menor y tienes que considerarlo.
No alteran tu rutina
La gestión y administración del vending lleva menos tiempo que el resto de las inversiones. Los avances tecnológicos introducidos últimamente en estas máquinas hacen que funcionen continuamente sin que uno deba estar pendiente de las novedades ni encargándose tampoco de un mantenimiento constante. Con dedicarle un rato a la semana, trabajará sin problemas.
Pronta recuperación de las crisis
Por último, imposible no citar o hacer mención a esta publicación de Interempresas. En ella se destaca cómo el sector del vending rápidamente se ha recuperado de la crisis de la industria como consecuencia del confinamiento. Ya a mediados del año pasado, empresas del sector en conjunto habían superado el bache de la pandemia facturando alrededor de 1.200 millones de euros.
El crecimiento con respecto al 2021 fue de más del 33,3% de las ventas, lo que demuestra la capacidad de resiliencia del sector. Mientras haya movimiento, y lo habrá a menos que pasen cosas excepcionales como la pandemia, el vending funciona. Y bien.












