¿Es posible ‘quemarse’ de la búsqueda de trabajo?
Buscar un trabajo nuevo puede convertirse en todo un empleo en sí mismo.
Preocuparnos por tener un currículo perfectamente preparado para salir al rodeo cuando se presente la oportunidad es el primer paso. Pero no es el último.
Hay que atender a la actitud con la que afrontamos el proceso, en el que la casilla de salida es el establecimiento de esa meta.
Normalmente, partimos de ella con motivación y visión de futuro.
Motivación por salir de donde estamos o por encontrar algo más afín a nuestras inquietudes vitales. Pueden ser ambas.
Lo que sí es bastante probable es que tengamos que lidiar con cierta frustración con el paso del tiempo.
Pasan meses, nos entran las prisas y el bombeo de la energía motivacional pierde fuelle.
Y lo que se percibía como una promesa de vida nueva acaba en el cajón de los intentos fallidos. Otra vez.
Por lo tanto, el CÓMO buscar trabajo también es importante.
¿A qué variables debemos atender para buscar trabajo sin morir en el intento?
Una planificación realista
El proceso de planificación es necesario en cualquier proyecto.
No obstante, es crítico detectar cuándo se trata de una planificación perjudicial que entra en conflicto con nuestro estilo de vida y necesidades vitales.
¿Existe una herramienta mágica para ello? No es mágica, porque requiere esfuerzo.
La prueba de algodón de la conveniencia de tu plan de acción te lo va a proporcionar una mirada hacia tu mundo interior. Algunas de las reflexiones útiles a considerar:
- ¿Te sientes con energía en la búsqueda de empleo?
- ¿Te es posible conectar con esa motivación inicial?
- ¿Sientes que te resulta imposible equilibrarlo con tu vida actual?
- ¿Sacas el látigo para fustigarte al no conseguir más entrevistas?
Cómo definir objetivos realistas de búsqueda de empleo
Un buen establecimiento de objetivos que nos impulse a la acción a pesar de nuestros vaivenes emocionales, es todo un arte en el equilibrio.
En general, una definición efectiva de objetivos necesita tener presente lo siguiente:
Propósito: es el para qué quiero conseguir el objetivo. ¿Qué me va a aportar la búsqueda de empleo? ¿Para qué es importante para mí? La presencia del propósito durante todo el proceso de búsqueda será vital como ancla motivacional. Especialmente en los momentos bajos.
Diferencia entre deseos y necesidades: ¿la búsqueda de este empleo responde a un sueño o es vital para poder cubrir mis necesidades de comida, seguridad y salud? No se trata de despreciar los sueños ni ignorarlos, sino más bien de modular la presión durante el proceso.
Realismo del objetivo: determinar si el objetivo es demasiado ambicioso y necesita reajustarse con el fin de optimizar los niveles de estrés y exigencia.
Objetivos intermedios: si el objetivo final consiste en obtener un determinado empleo, definir submetas nos ayudará a dirigir las acciones en el corto plazo. ¿Qué objetivos intermedios necesito marcar? ¿10 entrevistas en dos meses?, ¿tener el curriculum perfectamente actualizado y formateado en una semana?
La mirada hacia lo que estamos consiguiendo en relación con nuestros objetivos intermedios: llamadas de reclutadores, entrevistas, networking, …, serán nuestros indicadores de éxito externos. Estos nos motivarán a potenciar estrategias que ya funcionan o buscar alternativas creativas.
Adicionalmente, la metodología SMART (Specific-Measurable- Achievable-Realistic-Time Bound) nos señala la importancia de establecer un plazo límite para alcanzar el objetivo.
Gestión del tiempo, más presente que nunca
En un mundo real, la búsqueda de empleo debe de ser compaginada con el sinfín habitual de exigencias diarias. Mantener las acciones de investigación con un oficio actual, acaba absorbiendo todos nuestros recursos energéticos.
Esto nos hace relegar la búsqueda a unas pocas horas semanales y acabamos perdiendo foco, lo que nos acaba frustrándonos más a medio plazo, atrapándonos en un círculo vicioso de malestar.
Una de las herramientas de gestión del tiempo más usadas por personas comprometidas es la de Los Cuadrantes de Stephen Covey. Este formato nos permite distinguir entre las acciones urgentes y las importantes, así como las acciones más idóneas a llevar a cabo según el caso.
El poder de un buen Curriculum Vitae
Analizar el número de candidatos en un portal de empleo puede ser desmoralizador. Cientos de aplicantes compitiendo entre sí en la oscura espera de recibir una fracción de atención de las empresas.
Por volumen, el tiempo de dedicación de los reclutadores a los curriculums no debe ser excesivo.
Por ello, no hay que subestimar la necesidad de redactar un texto y formato de calidad en nuestros currículums.
Existen estudios en los que se muestra cómo aspectos vinculados con el formato y la gramática, así como el tono del escrito son subestimados por los candidatos. En cambio, la lectura sobre experiencias de voluntariado e inquietudes personales parece no ser de tanto interés para los seleccionadores como generalmente se piensa.
No obstante, con el boom de los perfiles digitales y las dinámicas comportamentales de las nuevas generaciones (Millenials, Zeta…), los criterios de selección han evolucionado. Una muestra de ello, son los portales de empleo que animan a los candidatos a postular un video creativo, así como reflejar sus perfiles de su blog/web personal. El fin es analizar los valores de los potenciales candidatos para anticipar que exista un match duradero en el tiempo.
Cuando el cambio llama a tu puerta
A todos nos llega alguna vez esa llamada al cambio. A veces es sutil. Otras, resulta imposible de ignorar.
Cuando existe un deseo imperante de “escapar” de nuestro puesto actual hacia otro, es útil dedicarte un período de reflexión.
¿Por qué? Porque podemos acabar en una situación aún peor.
En estos momentos es recomendable conectar con tus valores y habilidades más innatas. Una herramienta de conocimiento que nos guía hacia lo que podemos aportar al mundo es el IKIGAI.
IKIGAI refleja la sabiduría japonesa para aunar tu pasión con lo que se da especialmente bien y además el mundo necesita.
Si finalmente tomas la decisión de dar un salto de carrera, será clave que realices una lista de la formación que ya tienes y las capacidades que necesitas desarrollar. Con base a este GAP de formación, tendrás una ruta más clara para emprender la transformación que deseas en tu carrera.
Que la fuerza de la motivación te ayude en este camino de búsqueda de una nueva ocupación laboral.
Y si necesitas ayuda externa, recuerda que siempre puedes pedir colaboración de un coach laboral o experto de empleo.











