Vergüenza torera
No seré yo quien reproche al antiguo presidente de Vox Málaga, José Enrique Lara, sus pretensiones de sillita, puesto y cargo, ni que persiga a Santiago Abascal, con fotógrafo incluido, para obtener la prueba de que donde hubo fuego aún queda rescoldo.
Siendo sinceros, Abascal le debe mucho al señor Lara, que cuando el de Amurrio tenía menos pelo craneal y visitaba Málaga, el señor Lara lo tenía a mesa y mantel en su casa.
Siguiendo con la sinceridad y con la feria taurina, el señor Lara ha perdonado la estocada de Abascal, que le dejo para el arrastre, y aunque sea sin orejas ni rabo, reclama volver a la política malagueña por la puerta grande, sin ni siquiera haber hecho un camino de Santiago o más conocido como el camino olonico.
El señor Lara pretende volver a hombros de los errores y fallos de la gestora inútil, lo que a nivel personal puedo entender, pero lo que jamás entenderé es cómo quieres están llamados a dar ejemplo y representar a la sociedad, puede perdonar los agravios, las ofensas y los desprecios por un triste cargo en un partido en descomposición.
Prefiero ver los toros desde la barrera que ser un manso “afeitao” en la mejor de las plazas.
*Ex coordinador de Vox en el municipio malagueño de Mijas











