Español, lengua vehicular
“Español, lengua vehicular”. Bajo este lema, Escuela de todos ha convocado una gran manifestación para el próximo 18 de septiembre.
Básicamente, la sociedad civil catalana va a salir a las calles de Barcelona para reivindicar que sus hijos puedan estudiar en la lengua oficial de su país. Es así de increíble, pero lo que pasa en Cataluña, hace mucho tiempo que ha dejado de ser normal. Para nuestros gobernantes independentistas, el español no es una “lengua propia”, permitir que se den 4 asignaturas semanales en castellano en las aulas es buscar la erradicación del catalán, e incumplir las leyes vigentes y las sentencias firmes es un “deber moral”.
Desde hace demasiado tiempo, millones de catalanes que no tenemos ningún problema con nuestro DNI, ni con simultanear en nuestras conversaciones diarias el catalán con el español, hemos visto como nuestros derechos han sido laminados y pisoteados por aquellos que nos gobiernan desde posturas xenófobas y dictatoriales. Al punto, que un grupo de personas valientes decidió decir ¡basta! y recuperó en los tribunales los derechos de nuestros hijos que nuestro gobierno había pisoteado.
Hoy, a pesar del éxito cosechado por Escuela de todos en la sala del TSJC, esos derechos siguen en peligro. El Govern de la Generalitat se apresuró en presentar un decreto-ley para eludir, de forma descarada, la aplicación de la sentencia que obligaba a impartir un 25% de horario lectivo en español; decreto que hoy está vigente gracias a la inestimable colaboración de los Comuns y a la participación previa en todo este juego maquiavélico del PSC que, como siempre, acabó jugando a la equidistancia.
No pueden haber matices ni “peros” cuando un gobierno vulnera su propia ley, ni cuando un gobierno pisotea los derechos de sus ciudadanos, ni cuando se dictan instrucciones y normas que sólo llevan a un empobrecimiento de nuestro sistema educativo. No se puede mirar hacia otro lado cuando un gobierno intenta meter en las aulas su ideología xenófoba y supremacista. Es por ello que el día 18 de septiembre seremos muchos los valientes que no estamos dispuestos a callar ante aquellos que nos quieren silenciados.
*Presidenta y portavoz municipal de Valents en el Ayuntamiento de Barcelona.
(Foto: Crónica Global)












El problema es que ese decreto al que hace referencia lo podía haber impugnado el Gobierno y pedido su paralización cautelar, que es el único actor que lo puede pedir. Como que no lo ha hecho, la impugnación sigue su curso, lento curso, con el decreto de marras en vigor y haciendo todo el daño a la educación de los niños.
El gobierno de España PERSIGUE al idioma de España, que es el español…
La única exzplicación plausible es que no es un auténtico gobierno de España, sino los “encargados” del NOM, para desruir nuestra Patria, Historia y Tradiciones.
Es decir, SON NUESTROS ENEMIGOS.