Adopción del Funcionalismo en la Sociedad Española
Con el paso de los años y los diferentes eventos que ocurren, la sociedad progresa, evoluciona, pero, aun así, siguen quedando restos de lo que fuimos en el pasado. En este artículo vamos a hablar del funcionalismo, de que es, en que consiste y en los restos que ha dejado en la sociedad actual en la que vivimos, que a pesar de que pensemos que todo avanza, hay cosas que perduran en el tiempo mucho más de lo que esperamos. Además de esto veremos las aplicaciones actuales de las teorías funcionalistas para poder entender su importancia en la sociedad del momento.
¿Qué es el funcionalismo?
El funcionalismo es un concepto complejo con muchas variantes, pero en este artículo vamos a enfocarnos en el funcionalismo estructural, el cual no es más que una construcción teórica que ve a la sociedad como un sistema complejo, cuyos constituyentes trabajan de manera conjunta para permitir que la sociedad se mantenga en equilibrio. Hay muchos aspectos que no son competencia de este artículo, por lo que aquí puedes leer algunos ensayos de +500 palabras sobre funcionalismo para que entiendas aquellos conceptos que no te queden claros. El funcionalismo se basa en 4 elementos claves para su funcionamiento:
- Normas: una norma es una regla u ordenación del comportamiento dictada por una persona con autoridad suficiente y cuyo incumplimiento trae consigo una sanción, que puede ser de diferentes tipos.
- Costumbres: son todos los hábitos o tendencias que se adquieren por repetir de manera frecuente un acto concreto. Cada grupo social tiene unas costumbres diferentes y estas definen, en parte a ese grupo en cuestión.
- Tradiciones: son las pautas de convivencia que un grupo social considera dignas de mantener generación tras generación, haciendo que estas pasen a formar parte de la vida cotidiana de las personas de dicho grupo social.
- Instituciones: son aquellas organizaciones que se crean o establecen con el objetivo de que desempeñen una función de bien o interés público. Estas son imprescindibles ya que en ellas es donde se regulan, ordenan y normalizan los comportamientos de los diferentes individuos de un grupo social.
Todos estos son necesarios para que la sociedad mantenga una armonía. Una analogía hecha por Herbert Spencer es muy buena para explicar el concepto de funcionalismo estructural. Herbert se refería a la sociedad como un cuerpo, en el que los diferentes órganos trabajan por un bien común.
Aplicaciones de las teorías funcionalistas
A pesar de que el concepto de funcionalismo puede ser mucho más profundo y dar para escribir libros enteros, con lo mencionado en el punto anterior basta para entender el término. En la sociedad actual el funcionalismo se sigue aplicando, de hecho, hay varios sectores en los que su aplicación es de vital importancia:
- Comunicación política: estudia las relaciones que tienen los diferentes medios con el ámbito político y el efecto que genera en los ciudadanos.
- Mercadotecnia social en salud: esta se encarga de tomar un problema específico, en este caso de la salud, para modificarlo o tratarlo en beneficio de los individuos o de un grupo social definido.
La arquitectura moderna de la sociedad, a pesar de estar adaptada a los tiempos que corren, sigue con las bases del funcionalismo y de otras corrientes filosóficas como puede ser el racionalismo. Es cierto que la evolución hace a que tendamos al progreso, y a cambiar lo antiguo, pero hay cosas que no deben cambiar porque funcionan, dentro de lo que se puede esperar, de manera correcta. Hay otro concepto muy interesante asociado a las teorías del funcionalismo estructural, el materialismo, pero no es competencia de este artículo tratar este último, por lo que queda a tu disposición seguir investigando sobre este por tu cuenta.
Conclusión
La sociedad funciona porque los humanos hacemos que funcione. Si todos tuviéramos libertad de hacer lo que quisiéramos y no hubiera un orden y una jerarquía sería imposible que viviéramos en sociedad. Podemos vivir así porque hay organismo de regulación y de control, instituciones, normas, tradiciones y costumbres propias de cada uno de los grupos sociales, en definitiva, vivimos siguiendo un orden y es que sin este sería completamente inviable vivir de manera armónica y convivir con el resto de humanos. No sabemos cómo se organizarán las sociedades en un futuro, pero dada la historia del ser humano, no hay muchas dudas sobre que las cosas seguirán funcionando más o menos igual.













