Los beneficios de la lactosa a los que no podemos renunciar
Todos hemos oído hablar de la intolerancia a la lactosa y sabemos que quienes la padecen deben abstenerse de consumir leche y sus derivados, debido a que son los alimentos que la contienen.
Sin embargo, lo que no sabemos es que este compuesto desempeña funciones importantes en nuestro organismo, por lo que la falta de aportación continuada de lactosa podría, en ocasiones, traducirse en ciertos trastornos orgánicos.
Pero antes de profundizar en el tema, resulta imprescindible que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿sabemos realmente qué es la lactosa?
La lactosa y sus derivados
La lactosa es un disacárido (azúcar compuesto) presente en la leche de los mamíferos. Esto significa que está formada por dos monosacáridos (azúcares simples) que son la glucosa y la galactosa.
En el intestino delgado, una enzima denominada lactasa se encarga de convertir la lactosa en glucosa y galactosa, pasando estos dos azúcares simples al intestino grueso, donde son absorbidos.
Cuando el organismo humano no produce lactasa suficiente, la lactosa pasa al intestino grueso sin ser descompuesta, causando molestias y trastornos intestinales que pueden ser de gran envergadura. Es lo que médicamente se denomina intolerancia a la lactosa.
Por qué es importante la lactosa para el organismo
Acabamos de ver que la lactosa se convierte en glucosa y galactosa en el intestino delgado, siempre que no suframos de intolerancia a la lactosa:
Por un lado, la glucosa es la principal fuente de energía del cerebro y el sistema nervioso. Pero esto no tiene por qué preocuparnos demasiado, ya que existen múltiples formas de aportar glucosa al organismo, al margen de la que pueda producirse como consecuencia de la reducción de la lactosa en el intestino delgado.
Sin embargo, no sucede lo mismo con la galactosa. Veamos el porqué:
– La galactosa participa en varios procesos inmunitarios y neuronales
– Forma parte de varias macromoléculas existentes en la membrana de las células nerviosas
– Es un componente de los glóbulos sanguíneos
– Favorece la absorción de calcio, zinc, cobre y otros minerales
Además, los dos monosacáridos resultantes de la reducción de la lactosa (glucosa y galactosa), tienen otros efectos beneficiosos:
– Favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal, con el consiguiente refuerzo del sistema inmunitario
– Influyen positivamente en el mecanismo de rehidratación del intestino delgado
Cómo beneficiarse de las propiedades de la lactosa cuando se tiene intolerancia
La solución es consumir lácteos específicos para quienes sufren de esta intolerancia, como los productos de la gama Kaiku Sin Lactosa.
¿Y cómo es posible aprovecharse de las propiedades beneficiosas de la lactosa mediante la ingestión de derivados lácteos sin lactosa?
La respuesta es muy sencilla: los denominados productos sin lactosa se fabrican con leche normal a la que se le añade lactasa, la enzima que descompone la lactosa en galactosa y glucosa.
De esta manera, estos lácteos no contienen lactosa, pero sí los dos azúcares esenciales que resultarían de su digestión en el intestino delgado: glucosa y galactosa.
Es decir, podría decirse que, gracias a este tipo de lácteos, quien sufre esta intolerancia ingiere lactosa previamente digerida.
Por tanto, no experimentará los síntomas de la intolerancia, puesto que la lactosa ya está descompuesta, pero sí se aprovechará de los efectos benéficos que glucosa y galactosa tienen en el organismo humano.











