19/03/2017
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Welcome to Babilonia town

Laureano Benítez Grande-Caballero.- Desde hace un tiempo, es evidente que España es un país multicolor, rico colorido que figura orgulloso en las victoriosas banderas cromáticas del arco iris, las cuales ya han pedido algunos colectivos LGBTI ―especialmente «Arcópoli»― que ondeen en los centros de enseñanza con motivo de las celebraciones del «Orgullo gay». Desde luego, ondeará triunfante en el Ayuntamiento y en la Comunidad de Madrid.

Lo diré una vez más: no ponen belenes en el Ayuntamiento porque no todos los madrileños somos católicos, y ahora resulta que todos somos gays. Bondad graciosa.

Y a mí se me ocurre que podrían ir un poco más allá, y colocar al lado de la bandera ―y también próxima a la eterna pancarta de «refugees welcome» otra que dijera algo así como «Welcome to to Babilonia», porque «Welcome to Sodoma» quedaría como demasiado fuerte y no correcta políticamente. Desde luego, el inglés está más que justificado, ya que las celebraciones LGTBI de este año van a tener un marchamo cósmico, ya que acudirán a Madrid LGTBI de todo el mundo, transformando la fiestecita en «World Pride 2017».

Los LGBTI todavía no tienen ningún santo, pero ya se inventarán alguno, al tiempo, al cual colocarán como némesis de San Isidro. Por algo los ahoramadriles han equiparado en importancia las kabalgatas gays a nuestra cristiana romería de san Isidro. Lo de incluir en este selecto elenco al Ramadán y al Año Nuevo Chino está chupado.

No me extraña que este Madrid podemita haya sido la ciudad elegida para tan magno acontecimiento, que inundará nuestras calles de tamborradas, farolillos y banderas arcoíris, karnavalescas carrozas, y un maremágnum de gente ―se espera la concurrencia de más de 2 millones de personas― dándole a la farra que dejarán sus buenos dólares en la capital. Aunque bien es verdad que originará unos gastos de 3,5 millones de euros.

Por cierto, que me dan ganas de decir «Esa carroza la he pagado yo», remedando así la frasecita esa de «Esa mochila la he pagado yo», que los energúmenos quincemayeros escupían furibundos a alucinados jóvenes católicos de todo el mundo que celebraron en Madrid en el 2011 las Jornadas Mundiales de la Juventud. Confieso que el 15M había despertado en mí un viejo ramalazo «hippie» que tuve en mi juventud, pero desde ese mismo momento comprendí de qué iba el 15M, cogí mi fusil y me eché al monte. Todo el mundo tiene su «Camino de Damasco» y su «Puerta del Sol», en especial cuando la ves llena de mamelukos perroflaútikos.

Hago constar una vez más mi profundo respeto por toda clase de sexualidad, derecho humano irrenunciable cualquiera que sea su elección y su manifestación. Pero con lo que no puedo estar nunca de acuerdo es con que los colectivos LGBTI utilicen ese derecho para imponer una ideología de género con la que pretenden hacer proselitismo abusivo para sus particulares opciones sexuales, más que defender los derechos de un colectivo que ya de por sí goza de un amplio respeto comprensivo en España, país en el cual el 85% de la población acepta comprensivamente y con gran tolerancia el fenómeno LGTBI, porcentaje que está entre los más altos del mundo. Para mayor alevosía, está ominosa imposición se hace de manera dictatorial y despótica, lanzando sus Gestapos, sus policías y sus matones ―«Femens» incluidas― contra quien disienta de este pensamiento único, una de las joyas de la corona del pensamiento globalizador con las que los gerifaltes mundialistas quieren llevar al mundo hacia el NOM, como ya he comentado en algunas ocasiones.

El colectivo «Arcópoli», por ejemplo, parece que pretende señalar a los colegios de Madrid que no cuelguen la bandera gay, instando asimismo a los alumnos a que les comuniquen si sus centros de enseñanza se saltan una sola coma de la «Ley Cifuentes», para presentar la correspondiente denuncia, tal y como éste sucedió el año pasado al colegio Juan Pablo II.

Según la ley de la Cifuentes ―entusiasta defensora de los colectivos LGBTI, a pesar de su supuesta condición de derechosa (¡?)― los centros de enseñanza tienen el deber de conmemorar la historia LGBTI, pero sin especificar la forma, no obligando a colocar la enseña gay en ellos. En dicha ley se obliga a los centros educativos a enseñar «la realidad lésbica, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual en los contenidos transversales de formación de todo el alumnado de Madrid en aquellas materias en que sea procedente». Su incumplimiento llevará aparejadas sanciones y expedientes administrativos.

Al hilo de estas reflexiones, el autobús de «Hazte Oír» está sufriendo ―como era de esperar― una dura represión en Cataluña, ya que la policía le ha obligado retirar todos los mensajes que portaba: «Los niños tienen pene; las niñas tienen vulva; lo dice la Biología; respeto para todos; no al bullying». O sea, que tenía que haber puesto otra vez las interrogaciones: «¿Los niños tienen pene? ¿Las niñas tienen vulva?». País de pandereta fuimos y seguimos siendo: un país donde es delito decir la verdad biológica de que un niño es un niño y una niña es una niña ―aunque haya en España 200 excepciones transexuales, pero, si no se obvian las excepciones, el lenguaje de cualquier disciplina y ámbito se hace insostenible―, y donde dentro de poco también será punible decir que «dos es dos» o «dos y dos son cuatro». Por cierto, resulta chocante que se niegue que las niñas tienen vulva, y que un niño que se siente hembra se someta a una operación en la cual, para llegar a ser niña, se le implanta una vulva. ¿Pero no se había dicho que las niñas no tenían eso? ¿En qué quedamos? ¿Por qué la operación, si pueden ser niñas sin necesidad de tener vulva? No sé si me explico, y pido de antemano perdón por mi ignorancia, pero es que a mí no me hablaron de estas cosas en el colegio donde recibí mi educación. Igual me perdí algo, y por eso no soy tan moderno ni posmoderno.

El siguiente paso en esta escalada de posmodernidad globalista del NOM que avasalla el mundo, y España de manera especial, será la «ideología de especie», la cual nos impondrán dogmática y despóticamente los colectivos de los partidos animalistas ―PACMA―, con el fin de promocionar en los currículums escolares los valores de los animales, a la vez que luchan por erradicar los valores cristianos ―por cierto, ya llegará el «Día del Orgullo Animalista»: al tiempo―. Y es que es maravilloso y supermoderno que el Congreso haya prohibido cortar el rabo y las orejas a los perros ―como si fueran cornúpetas, los pobres―, mientras se tortura y se masacra a los fetos en más de 100.000 abortos al año en nuestro país, sin que a ningún diputad@ le parezca mal, incluidos los adscritos a las bancadas de la supuesta derecha (¡?). Por lo pronto, ya se está pidiendo que se evite el lenguaje «especifista» que supuestamente insulta a los animales, con expresiones como «eres una rata» o «aquel tipo es un cerdo»… Entre la evitación del sexismo y la del animalismo, no va a haber quien abra la boca en este desdichado país, paradigma de la estulticia y de la totalitaria posmodernidad.

Por si toda la parafernalia LGBTI fuera poca, el Ayuntamiento de Madrid pintará pasos de cebra con los colores del arco iris ―ojito a las cebras del Zoo, que cualquier mañana pueden aparecer arcoirisadas― lo cual me recuerda el esperpéntico fenómeno de algunas localidades españolas donde se han colocado semáforos en cuyas luces pueden verse parejas gays con un corazoncito encima. Por lo pronto, ya se está hablando por los ahoramadriles ―no confundir con «ahoramandriles»― la posibilidad de feminizar los semáforos madrileños. Y cada vez son más las empresas que hacen publicidad promocionando el mundo LGBTI. Si esto es discriminación hacia los LGBTI, que venga Dios y lo vea. Yo confieso que, como madridista, prefiero los pasos de cebra en color blanco.

En una más de sus ocurrencias, la Carmena ha hecho un llamamiento para pedir a los madrileños que colaboren en un taller para tejer una enorme bandera gay para la fachada del Ayuntamiento, pues la del año pasado se deterioró. Imagino que para una tarea tan altruista acudirán las mismas madres a las que Carmena pedía que fueran a limpiar los colegios, nada más accedió a la alcaldía.

Pero lo que me resulta más chocante es que los LGBTI proclaman su derecho a celebrar su orgullosa festividad, mientras que Arcópoli pide la supresión de los días del Padre y de la Madre, por considerarlos discriminatorios… o sea, que son una invitación al odio homofóbico, transfóbico, bisexualfóbico y lindezas parecidas (¡?). La verdad que uno, a estas alturas de la vida, cree estar curado de espantos, pero cada vez me digo más para mí mismo ―y en la ducha, no me vaya a oír esta gente― que «damas y caballeros ―perdón por no decir dam@s y caballer@s― estoy muy harto y no puedo soportarlo más».

En lugar de esas celebraciones tradicionales, que son tan fachas y tan nazis como la celebración del día de San Valentín o un simple piropo a algún@ paisan@ que pase por ahí, proponen nada más y nada menos que celebrar el «Día de las familias» el 15 mayo, ya que familias hay más de una. Otra vez el 15M. Bondad graciosa, que parece que los repelentes y fascistas heteros no podemos tener nuestro Día Orgulloso, aunque sin banderas, cabalgatas y saraos callejeros, solamente con regalitos que animan el cotarro consumista, y con esos maravillosos trabajos manuales que los escolares hacen llenos de ilusión para sus progenitores, con lo cual el Orgullo Hetero sale como mucho más barato que el LGBTI.

Recuerdo que en el Barrio León de Sevilla donde pasé mi infancia había un travestí conocido por todo el mundo, muy querido y respetado en todo el barrio, al que nunca se discriminó ni se marginó, sino más bien todo lo contrario. Eran los tiempos de Franco, así que no se pudo cambiar de sexo, pero estaba plenamente integrado en la comunidad, sin necesidad de adoctrinamientos de género, ni Kabalgatas gays, ni gestapos LGBTI. Hasta hace poco, le veía casi siempre que volvía a mi ciudad natal, y me despertaba simpatía y hasta algo de admiración, sintiéndome complacido además por el cariño que seguía despertando en la gente.

En fin señor@s y señores, que, parafraseando a García Lorca, ya «ni los niñ@s son niñ@s, ni las niñ@s niñ@s… ni mi Madrid es ya mi Madrid… ni mi España es ya mi España».

Y también recuerdo aquellos emocionantes versículos del Salmo 137 de la Biblia, cuya paráfrasis podría decir: «Sentados junto a los ríos de Babilonia, llorábamos al acordarnos de Madrid y de España. En los álamos que hay en la ciudad colgábamos nuestras arpas. Allí, los que nos habían llevado cautivos, los que todo nos lo habían arrebatado, nos pedían que cantáramos con alegría: ¡que les cantáramos canciones de Madrid y España!».

 

Comentarios

19 comentarios en "Welcome to Babilonia town"

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Julioaldaz
Julioaldaz
19/03/2017 16:40

Es todo tan asqueroso y tan abominable que no cabe mas que la sublevacion contra estos degenerados

EL OCCIDENTAL
EL OCCIDENTAL
19/03/2017 19:01

Leed las profecias de Juan de Jerusalén y vereís lo que nos espera.
Las ciudades tendrán torres de Babel y serán como Sodoma, en ellas se realizarán actos sexuales a la luz pública.
https://www.youtube.com/watch?v=KYpHjwMiiY0

solounavezymevoy
solounavezymevoy
19/03/2017 19:28

Prefiero leer el libro y espero sea más claro que el de Nostradamus que no me he enterado de nada.

el frances
el frances
19/03/2017 19:09

A la hoja de ruta de destrucción de la familia ,la homosexualización de l@s niñ@s ,el lavado cerebral de los niños prepúberes ,la sumisión al estado ,el fomento del PARÁSITISMO y pronto la legalización de la pederastia ,se suma la degeneración social.
Lo mas curioso es como se aplican en su implantación todas las hordas “progresistas” y SINIESTRAS (de izquierdas)

Mexicano
Mexicano
19/03/2017 20:47

¿Babilonia Town? sera Sodoma & Gomorra Town.

Laureano Benitez
Laureano Benitez
20/03/2017 22:05
Ese era el título que quería poner a mi artículo, pero tenga en cuenta que estamos en una dictadura ideológica donde no tenemos plena libertad de expresión. Si hubiera escrito todo lo que pienso de este tema, el articulo habría acabado censurado. Ojo al dato Nota del administrador: Laureano, nos desconcierta usted. ¿Se le ha censurado alguna vez una sóla palabra en AD? ¿Por qué dice entonces que “si hubiera escrito todo lo que pienso de este tema, el articulo habría acabado censurado”? ¿Para quedar bien? Le ruego que sea justo con el medio que nunca le ha censurado ni… Leer más »
Laureano Benítez Grande-caballero
Laureano Benítez Grande-caballero
22/03/2017 23:48

¡Pero si no me refería a AD, sino a las gestapos de la ideología de género! ¿Cómo han podido pensar por un momento que hubiera podido pensar que me iban a censurar? Ya me censuro yo mismo,porque no quiero poner en problemas a AD, mi periódico digital favorito. En fin, pido disculpas si no me expresé bien.

Nota del administrador: Aclarado y deseando una nueva entrega. Un abrazo.

Alberto
Alberto
20/03/2017 13:15

El día de la familia puede ser cualquier domingo del año, donde las familias -las de verdad- vamos a dar un paseo al parque con nuestros hijos o a tomar un vermú en pareja o a la iglesia los que sean religiosos. Nunca veremos una familia en desfiles ni carrozas ni ese tipo de gilipolleces, estamos demasiado ocupados cuidando unos de los otros y saliendo adelante.

Posets
Posets
21/03/2017 2:37

Pues deberíais estar tirando piedras a esta gentuza que os odia.

Max
Max
19/03/2017 21:43

Corromperlo y destruirlo todo, esa es la misión y traer de nuevo Babilonia. Babilonia era la Atlántida la que fue destruida por el diluvio y fue muy real, está lleno de evidencias arqueológicas que algunos estudian, construcciones gigantescas demasiado antiguas, algunas las enterraron hace 12500 años,otars construcciones que no se podrían ni hacer ahora (Gran pirámide), orientadas a los astros con una precisión que ni la Ra-Nasa, tradiciones como la antigua egipcia que dicen que ellos recibieron un “legado” de otros, está inscrito en sus templos. En fin, acabaremos igual que en tiempos antiguos, por ceguera

Posets
Posets
21/03/2017 2:38

Deja de leer a J.J Benitez y chorradas varias, anda.

Julio C Fraga
Julio C Fraga
20/03/2017 10:14
Un diez por el artículo, lo único que añadiría, al comentario suyo de que España es de las naciones que más respecto comprensivo muestra, siendo esto cierto no se produce porque si, es decir no es que los españolitos estemos encantados con toda esta degeneración, esta “comprensión” es el resultado de un lavado de cerebro, como la mayoría sabe llevan alguna generación convenciéndolos de que lo normal es ser maricón o lesbiana cuando es todo lo contrario, ahora incluso van directamente a los colegios a hacer proselitismo. Yo por el momento pienso seguir celebrando todos los días el orgullo de… Leer más »
Posets
Posets
21/03/2017 2:36

No anda equivocado el articulista y tú sí. Si les han lavado el cerebro y adoctrinado están encantados igualmente . El método no cambia el resultado.

Heathen
Heathen
20/03/2017 1:03

Sion nos espera, resistir, el fin esta cerca.

luchanadj
luchanadj
20/03/2017 14:08

“Hez” el circo de la izquierda. Lo que sucede cuando un partido no tiene NADA que ofrecer, sólo circo.

Posets
Posets
21/03/2017 2:35

Perdona, pero esto lo ha potenciado y subvencionado el Pp desde hace años con las alcaldías de Gay-ardon y Ana Botella.

Tolo
Tolo
21/03/2017 5:23

“El dinero, la raíz de todos los males”

Posets
Posets
21/03/2017 2:34

La memoria de algunos es muy débil o directamente inexistente. Esto de hacer de Madrid capital maricona de España y Europa fue cosa del PP de Gay-ardón y Ana Botella. Han subvencionado tan grotesco aquelarre bujarra desde hace muchos años, según ellos “porque dejaba dinero”.

Estos peperos son todo corrupción.

J.J.
J.J.
20/03/2017 22:19

Excelente artículo

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