El que a buen árbol se arrima... Y ese
viejo refrán es especialmente aplicable cuando el árbol es la
Administración autonómica andaluza y de consesiones televisivas se
trata. Quien tiene buen padrino, se bautiza... y se puede hacer
millonario si el padrino es alguien que mande. El Consejo de Gobierno
de la Junta de Andalucía otorgó hace meses un total de 163 concesiones
de Televisión Digital Terrestre (TDT) de ámbito local y gestión
privada, por un plazo de 10 años, como resolución del concurso
convocado en abril de 2006 dentro del proceso de implantación de esta
tecnología.
"Las concesiones no se ajustaron a criterios iguales
para
todos; eso es algo tan evidente como comprobar que quienes están detrás
de
muchas de esas empresas son gente muy vinculada al PSOE y a Gaspar
Zarrías". Quien así se
expresa es Francisco Delgado Bonilla, presidente de la Comisión de
Control de la Radiotelevisión Andaluza, parlamentario andaluz y ex
alcalde de Vélez por el Partido Popular.
El parlamentario andaluz reveló a Alerta Digital algunos de los
turbios entresijos de estas concesiones, a los que pone nombres y apellidos.
Aclara que éste es ya uno de los asuntos más escandalosos de la política
chavista. Se trata de la empresa Gestimedios Andalucía S.L., sociedad
limitada en la que figura como administrador único Francisco Javier
Millán, el ex jefe de prensa en el Ayuntamiento de Vélez con el
socialista y actual delegado provincial de Turismo y Comercio en
Málaga, Antonio Souviron (imagen de la izquierda).
Pese
a que Millán, según Bonilla, carecía de
base patrimonial conocida, puso en marcha la mencionada Gestimedios
con un capital social de 24.000 euros. En el año 2006, con Souviron aún
al frente de la Alcaldía de Vélez, Gestimedios facturó 829.000.069
euros en concepto de publicidad institucional contratada bien por el
mismo equipo de gobierno para el que trabajó y por otras instituciones
vinculadas al
PSOE andaluz.
"Los señores Souviron (ex alcalde de Vélez) y
Millán decidieron montar un medio (Gestimedios) a través de la
financiación pública. Entre los años 2004 a 2007, esta sociedad ingresó
300.000 euros camuflados como publicidad institucional". La citada sociedad
contaba con una televisión y una radio locales, así como con una revista municipal: "Vélez Málaga cuenta", al servicio
exclusivo del grupo municipal socialista. Sólo el coste de la revista, sufragada con dinero público, se elevaba a 9.000 euros.
Bonilla
cree que estos "pagos encubiertos" por parte de ex alcalde
socialista, Antonio Souviron, podrían constituir casos claros de
supuestos delitos de prevaricación y de
malversación de fondos públicos. La historia sin embargo alcanza
ribetes abracadabrantes cuando entra en acción la
compañera sentimental del administrador único de Gestimedios, María
Martín
Córdoba, quien concurrió en las listas electorales socialistas en las
últimas elecciones locales en Vélez Málaga.
María Martín sustituyó a
Souviron al abandonar éste el equipo de gobierno para
incorporarse a la delegación provincial de Turismo de la Junta de
Andalucía, circunstancia que propició la presentación de una moción de
censura contra el PP por parte de un tripartito comandado por el PSOE y
compuesto además por Izquierda Unida y por un grupo independentista de
Torre del Mar.
La
edil
se mantuvo en el cargo hasta su dimisión "por motivos personales" tan
sólo dos meses y medio. Francisco Delgado Bonilla cree saber la razón
de esta súbita dimisión: "¿No será que al estar de concejala, la señora
Martín Córdoba
podía haber incurrido en una situación de incompatibilidad de cara a la
percepción de fondos municipales por parte de la empresa que gestiona
su
compañero?".
Sea como fuere, Bonilla no duda en calificar todo
el
asunto de "escándaloso", similar, dijo, a los que se han dado en otras
muchas concesiones de canales televisivos. Y no duda en advertir que su
partido "llegará hasta el fondo". Aunque prefiere no especular sobre la
posibilidad de que Souviron u otros miembros del PSOE se hayan lucrado
a título particular con la percepción por parte de Gestimedios de los
fondos públicos que ellos mismos aprobaban, Delgado Bonilla apunta
directamente al consejero andaluz de Presidencia y 'conseguidor mayor'
del virreinato chavista, Gaspar
Zarrías, como el principal responsable a la hora de decidir qué
empresas terminaban siendo las beneficiarias de las concesiones de TDT
en Andalucía.
"Si no quieren que sospechemos del objetivo político y
económico de las concesiones, entonces que me responda el señor Zarrías por qué un grupo
formado por una revista semanal, una radio y una televisión municipal,
mantenido exclusivamente con dinero público y gestionado por alguien
muy vinculado al PSOE, de pronto aparece en la concesiones de
televisiones digitales terrestres nada menos que con cuatro licencias,
cuando hay otras empresas andaluzas que han quedado fuera y que son un ejemplo de
gestión empresarial".
Otra
prueba de la dependencia de Gestimedios a los fondos provenientes de la
institución municipal veleña vino dada al tener que reducir
drásticamente su plantilla y estar al borde de la quiebra durante los
meses en los que el PP mantuvo la Alcaldía de Vélez. "Durante tosdo
ese tiempo en el que yo fui alcalde, nos
opusimos a financiar con dinero público una empresa fantasma". "Esta
es", repuso finalmente", "la forma caciquil y cortijera con la que el
PSOE gobierna Andalucía".