El
ex concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Palma, Javier Rodrigo de
Santos, subrayó que el juicio en el que desde hoy será juzgado por la
presunta malversación de más de 50.804 euros públicos en clubes de
alterne y casas de masajes, entre 2006 y 2007, "era evitable e
innecesario" desde el momento en que "he reconocido los hechos y he
devuelto la cantidad desviada, al tiempo que reiteró sus disculpas "por
el daño y el fraude que provoqué a la imagen del Ayuntamiento".
Así lo manifestó a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma en
torno a las 10.35 horas, acompañado por su abogado, José Ignacio
Herrero y donde, ante la presencia de numerosos medios de comunicación,
reconoció que afronta la vista "con preocupación" pese a recordar que
hace año y medio "perdí perdón, consciente del fraude en el que caí
fruto de la adicción a la cocaína, de la que no fui capaz de salir".
En este sentido, incidió en que el juicio era "innecesario" además
porque la Fiscalía ha reconocido la atenuante de adicción a la cocaína
en el proceso por supuestos abusos sexuales a menores en el que también
está encausado.
No obstante, aseveró que desde ese
momento "me puse a disposición de la justicia", al reintegrar la
cantidad desviada de las arcas públicas como reparación del daño
producido además de confesar la infracción ante las autoridades.
Asimismo, confió en que la justicia "sopese no sólo los problemas
negativos que causé sino también los que se les ha provocado a mis
hijos", enfatizó el encausado.
Por último, apeló a la
necesidad de esperar a la pronunciación del tribunal del jurado, que en
estos momentos se está constituyendo, al tiempo que manifestó que "la
prudencia y el respeto a la justicia exigen silencio en estos momentos".
En concreto, el Ministerio Fiscal solicita para el ex regidor del PP
cinco años de prisión por un delito continuado de malversación de
caudales públicos, así como su inhabilitación absoluta por un periodo
de nueve años, tal y como indica en su escrito de acusación.
Tras la constitución del tribunal del jurado, las partes explicarán el
contenido de sus calificaciones y la finalidad de sus pruebas, para
después proceder al interrogatorio del acusado. Por la tarde está
previsto que comparezcan los testigos propuestos por la Fiscalía -la
contable de la Empresa Municipal de Obras y Proyectos Urbanos (EMOP),
Leonor Alomar, el propietario del local Casa Alfredo, Alfredo Gómez, y
seis funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía-.
Mientras tanto, mañana se reanudará la sesión con la declaración de los
testigos propuestos por la defensa -entre los que se encontraba la
mujer de De Santos, María Luisa de Miguel, pese a que finalmente la
defensa ha renunciado a su declaración-, y se llevará a cabo la prueba
pericial con la presencia, entre otros, de varios médicos y un
psicólogo forenses. Por la tarde se realizará la prueba documental y se
expondrán los informes de las partes. Una vez finalizado el juicio oral
comenzará la deliberación del jurado para que emita su veredicto.