El mítico Ángel de Charlie
rubio no quiso irse de este mundo sin dejarle un mensaje a los dos
grandes amores de su vida: su pareja durante 30 años, el actor Ryan
O'Neal, y el hijo que ambos tuvieron en común, Redmond O'Neal. La
inolvidable actriz dejó una emotiva carta de despedida para ambos que
fue leída en su funeral en la Catedral Nuestra Señora de Los Ángeles.
Después de conocerse la triste noticia del fallecimiento de la bella
actriz, Redmond O'Neal, único hijo de la actriz, que en ese momento se
encontraba en prisión a causa de un delito de posesión y tráfico de
drogas, obtuvo un permiso penitenciario para darle un último adiós a su
madre en su funeral.
Tanto Redmond como su padre, Ryan
O'Neal no pudieron contener las lágrimas y se derrumbaron al escuchar
las últimas palabras que Farrah quiso hacerles llegar.
La carta fue leída en público por un amigo de la familia e iba
dirigida, entre otros, al gran amor de su vida, Ryan. "Cuando entienda
de que va todo esto, te lo haré saber". Puede que esta frase hiciera
referencia a la extraña relación que mantuvieron ambos actores, que
nunca llegaron a casarse pese a que O'Neal se lo pidió en muchas
ocasiones.
Sin embargo, el gran protagonismo de la
última carta de Farrah se lo llevó su hijo Redmond: "El mayor regalo de
mi vida ha sido ser tu madre. Espero que al dejarte seas capaz de
resolver todos tus problemas y crecer como persona".
En
la carta, la actriz tampoco quiso olvidar a su padre, James Fawcett, al
que agradeció haberle dado la vida: "Me diste la vida y fuiste el mejor
padre del mundo".
Durante la ceremonia funeraria,
James, Ryan y Redmond estuvieron acompañados por otras estrellas de
Hollywood, amigos y familia para despedirse de la actriz, que murió
hace una semana después de una dura y larga lucha contra el cáncer.
Después del emotivo funeral, Ryan O'Neal, acariciando el coche fúnebre
que transportaba los restos mortales de la actriz hasta el cementerio,
se despidió por última vez de la actriz con un susurro: "Hasta siempre,
pequeña".