Un padre ha denunciado a una profesora y al director del centro
educativo público en el que está inscrita su hija, que presenta
Síndrome de Down, autismo profundo y tiene reconocido un 96 por ciento
de discapacidad, al considerar que "abusando de sus cargos de
funcionarios, tienen una animadversión manifiesta contra mi persona y
por ende contra mi hija", que tiene 19 años, aunque su edad mental se
corresponde con 10 meses.
El denunciante, Jorge García, secretario de la Asociación Pro
Integración de niños Minusválidos en Centros Ordinarios (Apico),
presentó en mayo la denuncia en el juzgado de guardia de Marbella,
localidad malagueña en la que está el centro, para que se investigue si
se han producido delitos de malos tratos, injurias, calumnias y
desprestigio de la imagen y honor. Antes, según explicó, había
informado tanto a la Delegación como a la Consejería de Educación.
Los hechos sucedieron el 25 de mayo pasado. Según la denuncia, la
profesora denunciada, "con evidente signos de agresividad y dándole
tirones a mi hija que la llevaba yo de la mano", trató de llevarla a su
aula, "cosa a lo que se negaba por la brutalidad en las formas de la
señora", cerrando la puerta "de golpe".
Tras llamar a la puerta, señala el denunciante en su escrito, "la
mentada señora se encaró con evidentes signos de agresividad conmigo,
diciendo en voz en grito que yo en la casa no le ponía las gafas a mi
hija", hecho que "no se ajusta a la realidad".
En este sentido, el padre considera que estos hechos son "unas
represalias" por haber denunciado públicamente la necesidad de que el
sistema educativo "pusiera los profesionales como fisioterapeutas o
profesores de informática que no tienen nuestros hijos y que llevamos
solicitando desde hace tres años", según señala el documento.
Asimismo, el denunciante precisa en su escrito que tras este
incidente fue a hablar con el director del centro, quien "no permitió
que le explicara la situación" y, según se añade, "empezó acusándome de
que yo había insultado a la profesora". También se señala que "se negó
a darme el nombre de la profesora implicada".
Por esto, el hombre considera que el director "esta abusando de
su cargo de funcionario para levantar calumnias contra mi persona" y
también, según añade la denuncia, "para injuriarme, para acusarme
falsamente, para atacar a mi honor y para desprestigiarme". Además,
estima en el documento que el denunciado es "inductor y promotor de los
malos tratos a mi hija discapacitada".
El padre explicó a Europa Press que la niña continuó escolarizada
en dicho centro de Marbella "pero he estado preocupado y siempre
vigilando para comprobar que estuvieran sus cuidadoras y sus profesoras
de siempre". No obstante, solicita en la denuncia que se adopten
medidas cautelares para que los denunciados "no puedan tomar
represalias contra mi hija".
La Asociación, que tiene unos 160 socios, lleva 18 años en marcha
y principalmente reivindica, según explicó García, "que a partir de los
20 años, los discapacitados puedan recibir una formación continua, como
sí tienen otros colectivos, como la tercera edad o los mayores de 25
años que pueden acceder a la Universidad".