La religión católica es uno de los pilares de Alternativa Española (AES), la formación política social-cristiana que cada día concita un interés mayor. "El
voto católico no tiene representación política ahora en España", sostiene el secretario general de AES, Rafael López-Dieguez. "Queremos captar ese voto y
defender a los católicos del laicismo beligerante que quiere imponer el
PSOE", añade. López-Diéguez argumenta que el PP no representa a los católicos
españoles, ni siquiera a los más tibios cristianos: "En su búsqueda del
centro reformista liberal, el PP ya no puede defender los intereses de
los católicos. Su ideario ahora es incompatible con la doctrina
cristiana". Señala López-Diéguez que los desencantados del PP están llegando poco a
poco a Alternativa Española, constituida el 31 de marzo del año 2003.
López-Diéguez se muestra preocupado ante el panorama político actual,
pues considera "que la izquierda se está radicalizando extremadamente
mediante nuevos estatutos de autonomía, transferencias y valores
morales que afectan a la vida, como la eutanasia o el aborto".
Por otro lado, la derecha liberal, "se encuentra en una situación muy
complicada porque existe un abandono del programa al que muchísimos
españoles están apegados desde la infancia. Se trata de aquellos que
abogan por la unidad de España, la familia, la vida y las leyes
cristianas", añadió.
El objetivo de este partido político es que el votante católico y conservador "no
se vea abocado a votar a fuerzas que no le representan".
Según López-Dieguez, "el 60 por ciento de las bases
de AES lo forman ex votantes del PP. También hay ex militantes del PSOE
que ya forman parte del nuestro partido".
Entre los afiliados de AES, según López-Diéguez, hay
variadas tendencias políticas, "porque el partido recoge principios que
no pertenecen ni a la derecha ni a la izquierda, como son la vida,
España y las raíces cristianas. Aquí cabemos todos".
En cuanto a la inmigración, AES "rechaza cualquier manifestación racista", aunque
entienden sus responsables que existen dos tipos de inmigrantes: "Los
que se integran, como los suramericanos, y los que no quieren
integrarse, como los musulmanes. La actual política de inmigración
afecta a la seguridad ciudadana. Proponemos un sistema de cupos que
favorezca a la inmigración integradora".