| Uno de cada diez usuarios de mp3 sufrirá daños irreversibles en el oído |
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"Sin
música la vida sería un error", aseguró el filósofo alemán Friedrich
Nietzsche. Un pensamiento que parecen compartir millones de personas
por todo el mundo, como los 160 que poseen un famoso iPod, por ejemplo,
o el resto de dueños de otro reproductor menos 'glamuroso'. Tal
es amor de los europeos a la música que están sacrificando capacidad
auditiva para disfrutar de ella en el día a día con estos reproductores
portátiles.Uno de cada diez sufrirá daños irreversibles en el oído por
su uso, lo que podría llegar a afectar a unos 10 millones de personas. La
Comisión Europea ha elaborado un estudio sobre las consecuencias que
podría tener escuchar con un volumen superior a 89 decibelios -barrera
tras la cual comienza a ser dañino- la música de reproductores
portátiles y los resultados son alarmantes. La normativa europea
restrige por ahora el límte de estos dispositivos a 100 decibelios y la
polémica está en que la mayoría de los usuarios suelen superar la
barrera dañina para imponer la música a otros ruidos de la ciudad.
De esta forma, la actual prioridad de la Comisión Europea es encontrar vías técnicas que puedan minimizar el daño de los oídos de los europeos. Asimismo, se está estudiando bajar el máximo de 100 decibelios para los reproductores. DAÑOS IRREVERSIBLES Los científicos europeos han encontrado que entre el cinco por ciento y el diez por ciento de los usuarios de estos aparatos, lo que equivale a entre 2,5 y 10 millones de personas, estarían en riesgo de sufrir daños por su uso. Y es que se calcula que diariamente en nuestro continente entre 50 y 100 millones de personas utilizan reproductores mp3 o reproductores de discos portátiles. La inspectora de Consumo de la Comisión Europea, Maglena Kuneva, lamentó el resultado del estudio en declaraciones a la BBC recogidas por Otr/press: "Estoy alarmada porque tanta gente joven, de forma particular porque son los usuarios más frecuentes de reproductores de música, podrían estar dañando sin saberlo sus oídos de forma irreversible". |
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"Sin
música la vida sería un error", aseguró el filósofo alemán Friedrich
Nietzsche. Un pensamiento que parecen compartir millones de personas
por todo el mundo, como los 160 que poseen un famoso iPod, por ejemplo,
o el resto de dueños de otro reproductor menos 'glamuroso'. Tal
es amor de los europeos a la música que están sacrificando capacidad
auditiva para disfrutar de ella en el día a día con estos reproductores
portátiles.Uno de cada diez sufrirá daños irreversibles en el oído por
su uso, lo que podría llegar a afectar a unos 10 millones de personas. La
Comisión Europea ha elaborado un estudio sobre las consecuencias que
podría tener escuchar con un volumen superior a 89 decibelios -barrera
tras la cual comienza a ser dañino- la música de reproductores
portátiles y los resultados son alarmantes. La normativa europea
restrige por ahora el límte de estos dispositivos a 100 decibelios y la
polémica está en que la mayoría de los usuarios suelen superar la
barrera dañina para imponer la música a otros ruidos de la ciudad.





