| MIENTRAS EL GOBIERNO DARÁ 100.000 MILLONES DE EUROS A LA BANCA PARA LO QUE RESTA DE AÑO |
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ep Mientras el Gobierno anunció a mediodía que el Gobierno otorgará avales para las operaciones de financiación de la banca por un importe máximo de 100.000 millones de euros hasta finales de este año, Santander inyectará hoy un total de 1.000 millones de libras (unos 1.250 millones de euros) en su filial de Reino Unido Abbey National, con lo que respalda el plan del Ejecutivo británico para apoyar el sector bancario, anunciado el pasado miércoles, día 8 de octubre. Además, la entidad negocia elevar del 24,9% al 100% su participación en el estadounidense Sovereign. El banco que preside Emilio Botín informó hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que la inyección de capital mejorará los ratios de capital en un 1,25% aproximadamente. Santander estima que, sin contar con esta inyección de capital, el ratio Tier 1 combinado de sus filiales británicas Abbey y Alliance&Leicester, que mide los recursos propios de primera categoría con que cuenta una entidad, se situaría a finales de este año en el entorno del 8%. Sin embargo, el Santander destacó que "apoya decididamente" los esfuerzos por estabilizar el funcionamiento de los mercados financieros, como demostró la semana pasada facilitando financiación a otros bancos británicos por unos 1.000 millones de libras, con vencimientos a un plazo de entre 3 y 6 meses. NEGOCIA LA COMPRA DE SOVEREIGN Por otro lado, el banco cántabro confirmó que "mantiene negociaciones" para la adquisición del 75,1% del capital de Sovereign que no controla, "sin que de momento se haya llegado a un acuerdo". Santander entró en el capital del banco de Filadelfia en 2006 con una participación del 19,8% que adquirió a un precio de 27 dólares por acción. Posteriormente, elevó su presencia en el accionariado del banco hasta el 24,9%. El banco podría hacerse con el resto del capital que no controla abonando un total de 3,81 dólares por acción, cifra con la que Sovereign cerró el viernes en la Bolsa de Nueva York, valorando a la compañía en 2.530 millones de dólares aproximadamente. De esta forma, si finalmente este fuera el precio de la operación, Santander tendría que desembolsar unos 1.900 millones de dólares (unos 1.394 millones de euros), una cantidad bastante inferior a los 2.395 millones de dólares (1.757 millones de euros) que abonó cuando se hizo con el 19,8% de la entidad en 2006. Según los términos del acuerdo entre Sovereign y Santander, desde el pasado mes de marzo el banco cántabro puede hacerse con el 100% de la entidad a un precio de 40 dólares por título o a otro precio negociado si el consejo de la entidad le invita a comprarlo. También puede vender su participación, si se cumplen una serie de condiciones, entre las que se encuentra el rechazo del consejo de Sovereign de una oferta del Santander por el 100% de su capital. Además, en el caso de que Sovereign reciba una oferta de un tercero, Santander tendrá determinados derechos de negociación y última oferta. Si el banco que preside Emilio Botín decide esperar hasta marzo de 2009, dispondrá de dos años para lanzar una OPA por el precio que considere oportuno, o bien desprenderse de su participación, aunque Sovereing también puede buscar otras opciones. El Gobierno dará hasta 100.000 millones a la banca Por otra parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy que el Gobierno otorgará avales para las operaciones de financiación de la banca por un importe máximo de 100.000 millones de euros hasta finales de este año, tal y como se acordó ayer en la reunión de jefes de Gobierno de los países de la Eurozona. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario en el que se dio luz verde a un decreto ley que incorpora esta iniciativa, Zapatero también anunció como medida preventiva la autorización al Ministerio de Economía y Hacienda para adquirir títulos de entidades para reforzar sus recursos propios. Zapatero indicó que las medidas adoptadas son "imprescindibles" y "vitales" para solventar la grave situación del sistema financiero y, como consecuencia, de la economía, y dijo que este plan de actuación es el punto de partida para seguir trabajando "todos los días". "Esto no podía esperar", añadió Zapatero, quien aseguró que el deterioro del sistema financiero "ha sido gravísimo", y destacó que las dos medidas son "razonables" y "homólogas" a las del resto de países de la Eurozona En concreto, el líder del Ejecutivo subrayó que se concederán avales a las operaciones de financiación de las entidades por un importe máximo de hasta 100.000 millones de euros, cifra que consideró incluso "baja" en relación al PIB español. El Ejecutivo no tiene todavía una cifra para 2009, ya que el Ministerio de Economía y Hacienda tiene que hacer "una valoración muy precisa" de la situación, aunque Zapatero reconoció que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) "van a tener que incorporar alguna modificación" para incluir los avales para el próximo año. Asimismo, Zapatero explicó que la medida afectará a las entidades residentes, pero tambIén alcanzará a las extranjeras que desarrollen una "actividad significativa" en España. NO COSTARÁ NADA AL CONTRIBUYENTE Zapatero destacó que las entidades de crédito que quieran acceder a los avales deberán cumplir una serie de requisitos estipulados por el Ministerio de Economía y Hacienda, y afirmó que "si todo sale bien" esta medida no tendrá coste para el contribuyente. En este sentido, el presidente destacó que las entidades que quieran acceder a los avales tendrán que cumplir una serie de requisitos que establecerá el Ministerio de Economía y Hacienda, como condiciones especiales de solvencia que proponga el Banco de España, y que el plazo para acceder a ellos finalizará el 31 de diciembre de 2009. Además, el plazo máximo de vencimiento de la deuda que se emitirá será de cinco años, tal y como acordó el Eurogrupo. Las operaciones que se avalarán con esta iniciativa son emisiones de pagarés, bonos y emisiones admitidas a negociación en mercados secundarios oficiales españoles. El aval también se podrá extender a otros instrumentos, como depósitos interbancarios, en el marco de un esquema concertado y coordinado entre los gobiernos de la zona euro. El Ministerio de Economía y Hacienda será el encargado de otorgar los avales, y éstos "devengarán una comisión que refleje el riesgo que asume el Estado en cada operación", explicó Zapatero. Preguntado sobre el coste en términos de calificación de la deuda española, Zapatero afirmó que "seguramente" todos los países europeos implicados en esta iniciativa pueden tener "alguna situación así", aunque apuntó que España tiene la ventaja de que su deuda está "en niveles muy favorables", ya que no llega al 40%, frente al 60% en que se sitúa la media europea. COMPRA DE TÍTULOS DE ENTIDADES Respecto a la autorización para que el Ministerio de Economía y Hacienda adquiera títulos emitidos por las entidades financieras residentes en España que necesiten reforzar sus recursos propios, Zapatero subrayó que se trata de una medida "cautelar" y de "carácter preventivo" para establecer una fórmula que permita recapitalizar las entidades "si fuera necesario", ya que en España no existe una situación de insolvencia. "A día de hoy no es necesario, no hay que poner ninguna cantidad ni vamos a actuar", subrayó Zapatero, quien aseguró que el Ejecutivo ha "considerado conveniente incorporar esta disposición" por si fuera necesario actuar, "si llegara el momento", con otro instrumento legislativo. Esta iniciativa, que tiene efecto también hasta el 31 de diciembre de 2009, incluye participaciones preferentes y cuotas participativas, y los acuerdos de ejecución se adoptarán "previo informe del Banco de España". El presidente del Gobierno recordó que estas iniciativas se unen al paquete de medidas aprobado por el consejo de ministros el pasado viernes, que incluye un fondo de 30.000 euros para comprar activos financieros de alta calidad y el aumento del fondo de garantía de depósitos hasta 100.000 euros. "CONFIANZA" EN LA ACTUACIÓN COORDINADA DE LA UE Zapatero mostró su "confianza" en que la actuación "fuerte, determinada y coordinada" de la Unión Europea para respaldar el sistema financiero, y con ello la actividad económica y la capacidad de las empresas de financiarse y abordar nuevas inversiones, "es la mejor garantía para el mantenimiento del empleo, el mantenimiento del bienestar y para un adecuado funcionamiento del sistema económico". El presidente del Gobierno también hizo un llamamiento al "esfuerzo colectivo" que le corresponde al Ejecutivo y a las fuerzas políticas, al tiempo que agradeció la actitud de las fuerzas sociales, empresarios y sindicatos. "Mi país va a estar siempre entre aquellos que, con más determinación y decisión, toman medidas en un contexto de gravedad como el actual", sentenció.
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