| Comienza en Marbella la II edición del Open de Andalucía plagado de estrellas |
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| agencias | |
Con un excelente plantel de golfistas, que incluye a José María
Olazábal en pruebas, una buena promoción, mejores atenciones y un
presupuesto ajustado la 'Alta Velocidad' del golf ha alcanzado Marbella
y a la II edición del Open de Andalucía, gracias a los
jugadores-empresarios Miguel Ángel Jiménez y Gonzalo Fernández-Castaño.
El magnetismo y la veteranía del malagueño Jiménez, 44 años, curtido en cientos de torneos y respetado en Europa, América y Asia, y la inteligencia al servicio de la mercadotecnia del madrileño Gonzalo Fernández, un licenciado en Ciencias Empresariales de 27 años, se han unido para que este torneo que organizan conjuntamente sus empresas crezca en calidad e interés para este segundo año de vida. La sociedad formada por ambos, en la que tanto Jiménez como Castaño saben qué es lo que necesita un torneo para convertirse en referencia con el paso del tiempo, han facilitado que el golf de alta velocidad alcance también al Open de Andalucía, y al interesante campo marbellí de Aloha. El "tirón" de Jiménez ha propiciado que hasta su buen amigo José María Olazábal, inactivo los últimos siete meses por una lesión, haya elegido este torneo para probarse con vistas al inminente Masters de Augusta, el primer "Grande" del año y que el golfista vasco ha ganado en dos ocasiones (1994 y 1999). Ese magnetismo que atesora Jiménez en el colectivo de elite de los golfistas ha atraído también hacia Marbella a seis europeos que no han tenido inconveniente en darse el palizón, al igual que el malagueño, de viajar a toda prisa el pasado lunes desde Miami, en donde participaron en el último torneo de la serie de los Mundiales WGC. El inglés Lee Westwood, defensor del título, Anders Hansen, Peter Hanson, Andrew McLardy y Anton Haig arrastran por Marbella su respectivo "yet-lag", pero interesados en llevarse el primer premio de este Open (166.660 euros). Incluso, el alemán Martin Kaymer, "rookie" del año en 2007 y que también disputó el torneo en el Doral de Miami, no faltará a la cita aprovechando que su novia reside en Sevilla. El cartel es atractivo y el circuito europeo está de enhorabuena por ello cuando pisa, por fin, el continente. Acabado un primer tramo por Asia, el Tour ha trasladado sus camiones hasta Málaga con entusiasmo, el mismo que derrochan Jiménez y Castaño por ver cómo su torneo crece. Con esa misma ilusión y mucha esperanza afronta Olazábal su concurso en Marbella. El vasco no quiere oír hablar de que lo suyo es una reaparición. Jugar en Aloha será solamente una prueba. Quiere salir de su particular túnel por culpa de una lesión casi impronunciable, la espondiloartropatía indiferenciada, y que le ha ocasionado tantos dolores que hasta le impedían levantar el brazo para coger un vaso. Jiménez, que mantiene una febril actividad viajera desde finales de enero (Qatar, Dubai, Malasia, India y dos veces en los Estados Unidos), regresa a su tierra, a su casa y a su torneo. Su carisma se siente por todos los rincones de Aloha y tras él un nutrido grupo de jugadores españoles -hasta veintitrés- tendrán la ocasión de pugnar por un título en Europa en un campo corto y en el que prima la estrategia y la precisión por encima de las distancias. |
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Con un excelente plantel de golfistas, que incluye a José María
Olazábal en pruebas, una buena promoción, mejores atenciones y un
presupuesto ajustado la 'Alta Velocidad' del golf ha alcanzado Marbella
y a la II edición del Open de Andalucía, gracias a los
jugadores-empresarios Miguel Ángel Jiménez y Gonzalo Fernández-Castaño.





