Kristen, la mujer envuelta en el escándalo sexual que llevó a la
renuncia del gobernador de Nueva York, Elliot Spitzer, es una enamorada
de la música, según señala en su sitio en 'MySpace.com'.
Spitzer anunció hoy su dimisión dos días después de descubrirse
su vinculación a una red de prostitución de lujo y de negociar esa
salida con la Fiscalía General del Estado.
Kristen, quien según un documento federal se encontró con
Spitzer el 13 de febrero en un hotel de Washington, en realidad se
llama Ashley Youmans, aunque también se la conoce con el de Ashley
Alexandra Dupré.
"Soy todo para la música y la música es todo para mí. Fluye
de lo que he tenido que pasar, lo que he visto y lo que siento", según
señala en su página de MySpace.com
Kristen, de 22 años, se presentó el lunes ante un tribunal
federal de Manhattan y se espera que sea testigo en un caso contra
cuatro personas acusadas de manejar una red de prostitución llamada
'Emperor's Club V.I.P.', dijo hoy el diario The New York Times en su
versión de internet.
En MySpace.com, la mujer dice que como cantante sus modelos
artísticos son Patsy Cline, Frank Sinatra, Christina Aguilera,
Whitney Houston y Madonna.
Pero también revela que ha vivido una "odisea" desde que
abandonó, a los 17 años, un hogar en el que, según dice, fue víctima
de abusos y que desde entonces ha consumido drogas y se ha
arruinado.
"Aprendí qué era tenerlo todo y perderlo, una y otra vez.
Aprendí lo que es despertar un día y ver que la gente que uno más
quiere se ha ido", agrega.
"Pero he triunfado", asegura la mujer, que añade que "estoy
todavía aquí y amo quien soy. Si nunca hubiese pasado por malas
épocas no podría apreciar las buenas", agrega.
En la página de internet se escucha una grabación de lo que ella
describe como su último tema: 'What We Want', una mezcla de hip-hop
y rhythm and blues.
Según The New York Times, el documento judicial en el caso de
prostitución indica que la mujer que el 'Emperor's Club' llamaba
Kristen cobraba mil dólares por hora, aunque otras prostitutas del
Emperor's recibían por sus servicios hasta 4.300 dólares por hora.