La sanidad española prevé la entrega de preservativos a los jóvenes, pero en cambio carece de pañales para los ancianos
AGENCIAS
El
Gobierno de España reconoce que no hay medios para equiparar las pensiones de los jubilados al salario mínimo interprofesional. Lo dijo hace meses el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera. Muchos centros sanitarios y hospitalarios carecen incluso de pañales para hacer frente a las demandas de la población anciana. Se recurre a menudo al argumento presupuestario y al sobreabultamiento de pacientes en nuestros centros de salud para justificar dicha falta. La política social del Gobierno ha consistido estos cuatro años en priorizar el gasto público según a qué colectivo vaya destinado.
A los ancianos y pacientes de nuestro sistema de salud, ni agua. A los
jóvenes que acuden a uno de estos centros en busca de preservativos o
de la 'pildora del día después', todas las 'ayudas' son pocas. El
ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria (en la imagen), ha anunciado que el Gobierno entregará
preservativos gratis o más
baratos a los jóvenes, reduciendo su IVA. De reducir las listas de
espera en los hospitales o de mejorar la calidad asistencial en los
centros de salud, nada de nada.
En la actualidad, los centros de salud y los servicios de urgencias de los hospitales ya suministran gratuitamente la ‘píldora del día después’ y el cambio de sexo es gratis o lo será en muchas comunidades autónomas.
Tras ser acordado con el Gobierno vasco el inicio del proceso de reformas normativas que permitan equiparar las pensiones mínimas de los vascos con el SMI (570 euros mensuales), el Gobierno manifestó la imposibilidad de extender esta medida al conjunto de los ciudadanos españoles.
¿Políticas sociales?
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, se mostró categórico al afirmar que resultaba del todo imposible asumir el gasto que supone equiparar todas las pensiones mínimas al SMI.
De esta manera, Corbacho admite que el PSOE desestima generalizar la reforma normativa que se pondrá en marcha en el País Vasco a partir de este año al resto de comunidades autónomas.
Cabe preguntarse dónde están las políticas sociales de un Gobierno de izquierdas que veta esta reivindicación de millones de pensionistas por falta de presupuesto, pero que al mismo tiempo financia el masivo e innecesario consumo de la ‘píldora del día después’ o el cambio de sexo.
‘Píldoras’ a montones
Cada fin de semana los centros de urgencias de muchos hospitales en España se colapsan ante la masiva demanda de ‘píldoras del día después’ por parte, entre otros, de los más jóvenes.
Se trata de una práctica consentida por las distintas administraciones que conlleva,.como advierten los expertos, efectos secundarios y riesgos sanitarios sobradamente demostrados. Y todo ello sin necesidad de una autorización por parte de los padres.
Cambio de sexo gratis
Al mismo tiempo, comunidades autónomas como la andaluza financian a través de la sanidad pública las operaciones de cambio de sexo. Cataluña es otra de las comunidades que tiene previsto costear este tipo de intervenciones en transexuales de cara al 2008.
Hay que recordar, además, que el Congreso aprobó el pasado 1 de marzo la Ley de Identidad de Género, que permitirá a los transexuales cambiar de nombre y sexo en el Registro Civil sin necesidad de cirugía, con el respaldo de todos los grupos, a excepción del PP, que sí lo había hecho en el Senado.
Así pues, Sanidad sufragará el tratamiento hormonal y las intervenciones quirúrgicas de quienes quieran practicarse una vaginoplastia (creación de genitales femeninos) o una metaidoplastia (genitales masculinos), unas operaciones que en la sanidad privada vienen a costar entre 12.000 y 24.000 euros, según diversas fuentes.
Ahoya ya se sabe que en la gestión de los recursos sanitarios, algunos usuarios son más iguales que otros, y que en la apreciación socialista de las necesidades sanitarias de la población, un preservativo, la 'píldora del día después' o una operación de cambio de sexo está antes que la atención a un anciano.