La Policía portuguesa ha detenido en el aeropuerto de Lisboa a Andoni Zengotitabengoa, uno de los dos huidos tras la desarticulación a principios de febrero de una base de ETA en Óbidos al norte de la capital portuguesa. El presunto terrorista fue detenido cuando trataba de coger un avión destino a Caracas. Portaba documentación falsa y fue identificado a través de las cámaras de seguridad de una ferretería a la que había acudido a realizar unas compras. Andoni Zengotitabengoa Fernández es uno de los etarras huidos de la casa hallada en la Urbanización de Casal de Avarela, en la región portuguesa de Óbidos, junto con Oier Gómez Mielgo, en la que fueron localizados 1.500 kilos de explosivos, 300 de ellos preparados para una acción inminente. Ambos abandonaron la vivienda después de que el pasado 2 de febrero la Guardia Nacional Republicana (GNR) interceptase una furgoneta de ETA cargada de explosivos en la misma localidad de Óbidos.
El detenido, como el resto de los etarras relacionados con la base logística en Portugal, actuaba siguiendo órdenes directas del nuevo jefe de comandos de la banda, Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe. Zengotitabengoa, que se encontraba huido de la Justicia desde hacía años, fue identificado como uno de los ocupantes de la vivienda gracias a fotografías mostradas por agentes de la Guardia Civil a los vecinos de la zona. Además, fue delatado después de encontrar en la furgoneta Citroën Berlingo en la que viajaban un ticket de compra de tacos usados para fijar alcayatas a la pared o atornillar estanterías.
El presunto etarra fue condenado por la Audiencia Nacional a 13 años y tres meses de prisión por su participación en actos de terrorismo urbano perpetrados en la Semana Grande de San Sebastián de 2000, junto a otros dos jóvenes. Los otros dos condenados fueron Arkaitz Bellón Blanco y Txomin Lesende, que fueron detenidos en sus domicilios el 3 de septiembre de 2003 en el municipio vizcaíno de Elorrio.
Los tres jóvenes sólo cumplieron cuatro meses de prisión provisional tras su detención por la Ertzaintza en agosto de 2000 y fueron excarcelados previo pago de una fianza. Los tres acudieron en libertad provisional a todas las sesiones del juicio, y el último día, ni el fiscal ni el tribunal apreciaron la necesidad de decretar su prisión.
Cooperación entre ETA y las FARC
La detención de Zengotitabengoa se produce doce días después de que se hiciera público el auto del juez de la Audiencia Nacional (AN) Eloy Velasco denunciando la "cooperación gubernamental" del Gobierno de Venezuela "en la ilícita colaboración" entre ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La banda terrorista ETA cuenta en Venezuela con unas 40 personas relacionadas con su actividad delictiva y cerca de un centenar repartido por diversos países del continente Iberoamericano como Cuba o México. La mayoría de ellos son huidos de la Justicia, y, por tanto, el colectivo más susceptible de ser repescado para la actividad operativa de la banda.
Este auto ha provocado una polémica entre el Ejecutivo español y el Gobierno de Hugo Chávez, cuya postura respecto a ETA ya provocó otro conflicto con España a finales de 2006, cuando se conoció que el Gobierno venezolano iba a conceder la nacionalidad a cuatro etarras --Lorenzo Ayestarán, Ángel Aldana, Jesús Urteaga y Eugenio Barrutiabengoa--, todos ellos con delitos de sangre, para evitar su extradición a España.
Tras conocerse el auto del juez Velasco, Hugo Chávez no dudó en acusar al magistrado de hacer "señalamientos inaceptables, de naturaleza y motivación política, sobre el gobierno venezolano" y lo consideró un vestigio de la época colonial española.
En rueda de prensa en Hannover (Alemania), el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, informó de que el jefe de la diplomacia española, Miguel Angel Moratinos, había pedido "explicaciones" a Venezuela sobre el auto, en el que se procesa al presunto etarra Arturo Cubillas, que trabaja para el Goberno de Venezuela. Cubillas fue nombrado en octubre de 2005 director adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierras por el Ejecutivo de Hugo Chávez, mientras era responsable del colectivo de ETA en esa zona.
No obstante, Hugo Chávez defendió que el ministro de Exteriores español sólo le había pedido información y nunca explicaciones. "No tengo que darle ninguna explicación ni a Zapatero ni a nadie, que le pida explicaciones a ese juez irresponsable", dijo Chávez.
Moratinos aclaró un día después que él solicitó información al Gobierno de Venezuela, que finalmente se compromió a colaborar con España una vez recido el auto del juez Velasco. El pasado día 6, Venezuela y España hicieron público un comunicado conjunto en el que rechazaron el terrorismo y se comprometieron a "seguir colaborando en los ámbitos judicial y policial" para luchar contra la banda.
Cuando parecía que se había rebajado la tensión entre ambos países, el titular de Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, acusó el pasado domingo al juez de la Audiencia Nacional de estar relacionado con la "mafia del ex presidente del Gobierno José María Aznar" y "lo peor del PP". No obstante, el Departamento de Miguel Angel Moratinos decidió no realizar ninguna protesta por estas declaraciones.
El Gobierno hizo llegar a comienzos de esta semana el auto de Velasco a las autoridades venezolanas tal y como fue redactado por el juez de la Audiencia Nacional. En el escrito --en el que dicta orden de busca y captura para seis etarras y siete de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)-- se detalla que en marzo y septiembre de 2000 dos miembros de las FARC se trasladaron a España y pidieron "colaboración" a miembros de ETA para localizar a Pastrana, y "más recientemente" trataron de hacer seguimientos al actual presidente colombiano, Álvaro Uribe.