Los atacantes llegaron de noche, armados con fusiles y machetes. "¡Alá es grande!", gritaban los nómades musulmanes de la etnia Fulani Hausa que masacraron a los pobladores de tres pueblos cristianos en el centro de Nigeria.
Más de 500 muertos, la mayoría mujeres y niños, contaron las autoridades del estado de Plateau. La violencia entre cristianos y musulmanes, cada uno el 50% de la población, es recurrente en Nigeria. Los enfrentamientos, en enero dejaron unos 300 muertos. El motivo fue una disputa por la reconstrucción de una casa destruida en 2008, en otra revuelta. La primera gran masacre de 2001 dejó más de mil muertos.
Todavía se desconoce la causa de la nueva matanza
Plateau está justo en el límite entre los territorios del sur, de mayoría cristiana, y el norte musulmán. Ambos grupos cuentan con una representación similar en el Estado.
Las causas reales del conflicto suelen ser el éxito económico del otro, la competencia por el acceso a las fuentes de agua o los territorios fértiles para la agricultura y el ganado.
Debido a las proporciones étnicas de su población, Nigeria intenta cuidar puntillosamente de un equilibrio de fuerzas, para que ningún grupo pueda dominar al otro. En la jefatura de Estado, por ejemplo, se alternan el poder un cristiano y un musulmán.