Las guarderías españolas son "muy caras, con una oferta escasa de
plazas y mal distribuidas territorialmente", según refleja una encuesta
de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), hecha pública este
martes, de la que se desprende que, aunque el grado de satisfacción de
los ciudadanos con este servicio es "alto", la falta de plazas en la
red pública y su elevado coste, constituyen un problema para los padres.
El estudio, realizado entre más de 2.100 españoles, con niños de uno a
tres años, muestra que el 35 por ciento de ellos "no lleva a sus hijos
a guarderías porque prefieren tenerlos en casa, atendidos por ellos
mismos o bien con una persona que les cuide convenientemente" (los
abuelos en uno de cada cuatro casos).
Por su parte, de
los que sí optan por matricularlos en una guardería, el 58 por ciento
de los encuestados escoge una privada, frente al 42 por ciento que se
decanta por la pública. No obstante, el informe advierte de que estos
datos "no significan que los españoles prefieran las guarderías
privadas, sino que la escasez de plazas públicas les obliga a ello".
Así, señala que "más de la mitad de quienes recurren a un centro
privado, lo intentaron primero en uno público sin éxito".
"Si bien es verdad que los encuestados consideran que las guarderías
públicas son más baratas y están mejor equipadas, hay otros factores
que obligan a muchos padres a decantarse por un centro privado como la
mayor flexibilidad horaria, la posibilidad de dejar a los niños en el
centro durante los meses de vacaciones, mayor tolerancia frente a los
problemas de salud de los pequeños, o la cercanía al domicilio",
detalla el documento.
Respecto a la distribución de las
plazas, la encuesta pone de manifiesto que las desigualdades son "más
graves" en la oferta pública. Así, mientras que el 71 por ciento de los
niños extremeños consiguen matricularse en una estatal, sólo un 23 por
ciento de los valencianos lo logran, teniendo que decantarse por
instituciones privadas en las que pagan una media de 240 euros al mes.
LAS GUARDERÍAS MÁS CARAS, EN CATALUÑA Y MADRID
Asimismo, para una de cada tres familias este gasto "afecta mucho su
economía". En este sentido, el precio de las privadas alcanza de media
los 360 euros al mes (120 euros más que las públicas); un importe hay
que sumarle los pañales, las cremas y las toallitas. Sin embargo, estos
costes "no son iguales" en todas las comunidades autónomas, que oscilan
entre los 71 euros al mes que cuesta una pública en Extremadura, a los
221 euros de Cataluña o los 179 euros de Madrid.
A pesar
de ello, el nivel de satisfacción de los padres con las guarderías a
las que llevan a sus hijos alcanza el 'notable', tanto en el caso de
las públicas como en el de las privadas. En concreto, los usuarios
afirman estar "muy conformes" con la relación entre el educador y el
niño, el proyecto pedagógico, la limpieza del centro, la temperatura y
la alimentación.