El jueves recibió cristiana sepultura un hombre que, en sus años de profesión radiofónica al frente de la emisora E.A.J. 21 Radio Melilla, era muy popular en nuestra ciudad. Hablo del maestro Abelardo Valenzuela, que falleció el día anterior tras una penosa y larga enfermedad. Fue funcionario del Ministerio de Defensa, ejerciendo a la vez como gran profesional de la Radio en varias áreas y etapas, pero destacando de manera sobresaliente en sus comentarios y retransmisiones deportivas, sobre todo en aquellos encuentros que disputaba el Melilla fuera de casa.
En aquella Radio Melilla de la cadena SER ejercieron su magisterio profesional periodistas de la talla y valía de Guillermo Palau, Marín Aztigarraga, Antonio Duplas, Vicente Alvado, Pepe Peláez, Antonio Calderay, incorporándose después Manolo Herrera, Gaspar Díaz, Agustín Moriche…. Abelardo fue también el presidente fundador de la Asociación de Vecinos Comunidad del barrio Virgen de la Victoria y quien organizaba, en el salón de actos de la Casa Sindical, aquellas inolvidables noches de 'Fiestas en el Aire', en la que participaban numerosísimos artistas nóveles melillenses.
Se suele decir, cuando alguien nos deja, aquello de que era buena persona, buena gente, buen esposo, buen padre, buen amigo. En este caso, podría decirse mucho más de Abelardo Valenzuela, porque fue igualmente un auténtico caballero y un inmejorable compañero para cuantos compartimos con él la profesión periodística.
Fueron muchos los años que yo lo traté, honrándome siempre con su sincera amistad, su leal compañerismo y su exquisita caballerosidad, enseñándome cuanto hizo falta para ejercer de la mejor manera esta bendita profesión, en la que él era ya un auténtico maestro cuando yo llegué.
Creéme Abelardo, me siento triste, muy triste, por tu lamentable pérdida, por lo que ruego a Dios te haya recibido en su Santo Seno y te conceda la paz y el descanso que mereces, expresando a tus hijos, nietos y demás familiares mi más sentido pésame en estos momentos tan difíciles para todos ellos.
Adiós, mi buen amigo, mi inolvidable maestro.
*Francisco Roldán es el decano de los periodistas en Melilla