El ministro de Fomento, José Blanco, aseguró este domingo que no
tiene "vocación de Quijote", ni los controladores "son gigantes
disfrazados de molinos de viento", en relación a la polémica sobre la
aprobación el pasado viernes de un decreto por el que su departamento
ministerial organizará el trabajo de los controladores, sus horarios y
salarios.
Bajo el título, 'Hacer lo que hay que hacer', el ministro
defiende en su blog las medidas sobre el colectivo de controladores y
asegura que no se trata de "una película de buenos y malos". Asimismo,
indica que no ve "ninguna gratificación especial" en aparecer como "el
ministro justiciero" que se enfrenta a los "malvados" controladores.
"Ni responde a la realidad, ni es bueno para nadie que la gestión
de los problemas económicos y políticos se quiera convertir en una
novela de caballerías. Ni Pepe Blanco tiene vocación de Quijote, ni los
controladores son gigantes disfrazados de molinos de viento", indica.
Asimismo, advierte de que no tiene nada en contra de los
controladores aéreos y añade que le parece "injusto" que ahora "se les
presente poco menos que como malhechores o parásitos de la sociedad".
Por el contrario, defiende que la mayoría de los controladores "son
ciudadanos tan respetables como cualquier otro, profesionales
cualificados que realizan su labor con solvencia y amor por su trabajo".
Justifica la aprobación de este decreto como "un mero acto de
Gobierno" en el contexto de una política de lucha contra la crisis y de
"modernización" de las estructuras productivas. "Si sirve para algo en
este terreno, me doy por satisfecho. Todo lo demás forma parte de una
concepción circense de la política que ni comparto ni me parece útil",
concluye.