14/06/2018
Alberto Benegas Lynch | 3996 lecturas

El Papa y la economía mundial

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La Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobre la promoción humana y la salvación cristiana que “El teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza”.

Gracias a Dios porque el Papa Francisco se ha pronunciado en un extenso documento que consta de cuatro capítulos divididos en treinta y cuatro secciones sobre aspectos del actual sistema económico y financiero mundial.

Resulta extraño que el Sumo Pontífice se exprese sobre aspectos de técnica bancaria, sobre instrumentos como los derivados, sobre la evaluación de las carteras crediticias, sobre el modo de llevar a cabo préstamos interbancarios, sobre organigramas internos de las finanzas, sobre la política respecto a los accionistas en las entidades del ramo etc.

A juzgar por las referencias poco rigurosas, es de esperar que sus asesores en la materia no hayan sido miembros del Banco del Vaticano debido a los escándalos del caso.

El documento está impregnado de las mejores intenciones y referencias bíblicas de interés, pero en lugar de condenar estatismos concretados en aparatos estatales que asfixian a la gente con regulaciones absurdas, con cargas tributarias astronómicas y con inflaciones que roban a los más necesitados. En lugar de ello, el Papa insiste en la necesidad de que las autoridades nacionales coordinen sus acciones para acentuar controles al fruto del trabajo ajeno a través de la regulación de mercados.

La emprende contra la especulación, los negocios supranacionales, la asimetría que es consecuencia natural de arreglos contractuales entre personas con preferencias diferentes y arremete contra “la lógica perversa” del lucro y las desigualdades, a favor de impuestos con carácter redistributivo y pontifica como debe la gente consumir y ahorrar lo suyo.

Pocas veces he constatado tantos errores conceptuales en un solo escrito. En un reducido espacio no pueden analizarse tamaños propósitos, por otra parte me he referido a temas semejantes en otras oportunidades por lo que centraré mi atención telegráficamente solo en dos aspectos.

Primero la especulación que está atada a toda acción humana. Especular significa conjeturar que con el acto se pasará de una situación menos favorable a una que proporcione mayor satisfacción, ya se trate de caridad, de un arbitraje o lo que fuere.

Segundo en un mercado libre las desigualdades de rentas y patrimonios son el resultado de atender las necesidades del prójimo que distan de las obtenidas al explotar a la gente en un contexto estatista vía alianzas con el poder de turno. En una sociedad abierta aquel delta es el resultado de las votaciones de la gente en supermercados y afines.

Las diferencias entre países que critica el Papa se deben a sistemas distintos pero también hay que mirar al Vaticano en relación a Níger.

 

Comentarios

5 comentarios en "El Papa y la economía mundial"

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Maríai Luisa
Maríai Luisa
14/06/2018 13:46

Lo que ha de enseñar El Papa es el camino por el que el mundo hallará su salvación, que no es otro que el sublime Evangelio de Jesús, el cual lo resumió maravillosamente diciendo “Un nuevo mandamiento os doy: que os améis unos a otros como Yo os he amado”…¿Quién da mas?

Mónica
Mónica
14/06/2018 15:12

Excelente final

Ramiro
Ramiro
14/06/2018 13:41

El Papa actual, y Dios me perdone si digo alguna barbaridad, deja mucho que desear.
Se mete en casa ajena, pero no se ocupa de la propia.
LA IGLESIA ES UNA GRAN MULTINACIONAL DE LA CARIDAD, QUE VIVE DEL DINERO AJENO, RECAUDA GRANDES CANTIDADES DE DINERO, Y LO “ADMINISTRA” COMO LE DA LA GANA: EL 10% PARA OBRAS DE CARIDAD, MÁS O MENOS, Y EL 90% RESTANTE PARA ELLOS.

Lolo
Lolo
14/06/2018 21:21

Lo que ha hecho la iglesia Católica a lo largo de la historia, no lo ha hecho ninguna religión del mundo. La mayor benefactora de la humanidad, con sus luces y sus sombras, ha creado 23.000 centros de asistencia : asilos, hospicios,orfanatos, leproserías, nadie en el mundo lo ha hecho. La parte buena de la iglesia es muy superior a la mala, sobre todo antes del concilio vaticano segundo, cuando era una institucion seria.

Sapo Cancionero
Sapo Cancionero
14/06/2018 19:20

El Papa no suele estar muy acertado cuando habla. Pero me temo que, en este caso, tiene toda la razón, al menos en lo esencial. Y, por cierto, esto no es un libre mercado, sino imperialismo económico en el mejor de los casos, y en el peor, una nube de buitres saqueando los países.

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